Inicio
Escuela Bíblica
Escuela Teológica
Escuela Social
LOS DIRECTIVOS DICEN:
"Tu que has comenzado en nosotros toda obra buena, llévala a feliz término"
 
Miércoles 13 de Junio de 2012
Mons. Guillermo Melguizo desarrolla su artículo sobre el ministerio presbíteral basado en experiencias que lo llevan a recordar las Palabras del Ritual de la Ordenación Sacerdotal

He vivido recientemente una experiencia emocionante, precisamente cuando avizoro en el horizonte el atardecer de mi ministerio presbiteral.

En primer lugar, me admiro de cómo el Señor me ha permitido perseverar en la fe y en el ministerio hasta este momento de mi vida.

Pude participar en estos días en la ordenación sacerdotal de un amigo que tuvo que recorrer un camino vocacional bien particular: durante 20 años fue un magnífico religioso, perteneciente a la Comunidad de los Hermanos Maristas, con estudios avanzados en psicología. Ha sido y es profesor en nuestro Instituto del ITEPAL en Cursos de Formación Presbiteral Permanente. Desde hacía 2 o 3 años venía madurando la idea de hacerse sacerdote. La pregunta que muchos nos hacíamos era esta: ¿cambió la llamada o mejoró la respuesta? Designios de Dios.

La homilía del Obispo consagrante fue maravillosa, clara, contundente e inquietante, sobre el perfil del sacerdote de hoy. De verdad me impresionó profundamente.

Pero al mismo tiempo yo estaba leyendo la autobiografía de un sacerdote famoso que
acababa de renunciar al celibato, había ingresado a la Iglesia Anglicana, y se debatía en “el dilema” (así se llama el libro), entre el amor y la fe.

Fueron emociones encontradas las que experimenté el mismo día:

  • Mi propio sacerdocio que he vivido con entusiasmo contagioso por largos años.   
  • El sacerdocio de un hombre inteligente y brillante, estrella de la televisión norteamericana, que no se siente capaz de vivir su celibato, y que para poder contraer matrimonio, cambia de Iglesia.
  • Y otro que a los 46 años de edad empieza a ser sacerdote con alegría e ilusión contagiosa.

Uno, que por gracia de Dios, persevera feliz, apoyado en el Señor.

Uno que se retira en mitad del camino, no sin el desconcierto de muchos.

Otro que se inicia, a la hora de Nona, con mucho amor, mucha esperanza y con no poca admiración de parte de los suyos y de los que lo conocemos y queremos.

Por todo eso, hoy renovamos nuestra oración con las mismas palabras del Ritual de la Ordenación Sacerdotal: “Tu que has comenzado en nosotros toda obra buena, llévala a feliz término”.

CEBITEPAL - Av. Boyacá No 169 D-75 Bogotá D.C. - Colombia
Teléfonos: (57-1) 5879 710 - (Ext. 302 - 303) Fax: (57-1) 5879 715
Email: cebitepalencontacto@celam.org