: Agradezco a Dios y a nuestra Iglesia Católica, por la existencia del ITEPAL en nuestra linda Latinomérica, tuve la gracia de participar en este año 2011 en el Diplomado en Pastoral Juvenil y verdaderamente fue: un aprender y desaprender enorme, una retroalimentación increíble, fortalecimiento de mi fe y mi opción por los jóvenes... en fin, no hay palabras para describir lo que se vive en el ITEPAL, no sólo se estudia, se vive y eso... es maravilloso y grande, sobre todo cuando lo compartes con gente hermosa como los docentes, personal y compañeros de clases. Alabado sea Dios y la Virgen de Guadalupe. |