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15 de Octubre, 2014
Mons. Patrick Pinder: "Las parejas casadas hablaron antes que los obispos lo hicieran"

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Cuando la Tercera Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos completa su primera semana, el arzobispo de Nassau (Bahamas) y presidente de la Conferencia Episcopal de las Antillas (AEC) comparte su experiencia, a modo de balance.

“Es muy bueno estar en Roma para el Sínodo”, así califica monseñor Patrick Pinder su experiencia y la de la mayoría de los participantes al concluirse la primera semana del Sínodo que aborda los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización.

Con claridad y calidez, el presidente de la AEC expresa sus impresiones ante el primer Sínodo del papa Francisco, en el cual las parejas casadas han hablado antes que los obispos, dándole “un ambiente único” a la Asamblea Extraordinaria. También destaca algunos de los temas que se han abordado y destaca la participación del Papa en casi todas las sesiones, mezclándose entre los participantes “como cualquier otro obispo”.

Noticelam reproduce íntegramente su testimonio.

ÓSCAR ELIZALDE PRADA


La Tercera Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos ha concluido su primera semana. El tema de este Sínodo "Los Desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización", ha atraído mucha atención e interés y mayores expectativas.

La atención y el interés es, sin duda debido al hecho de que a nivel mundial, con algunas excepciones regionales, el matrimonio y la familia se enfrentan a muchos desafíos. En la mayoría de los informes diocesanos, el número de matrimonios se han reducido, la tasa de la cohabitación se ha elevado así como el número de los católicos divorciados y vueltos a casar sin el beneficio de la anulación. A esto se suma la continua práctica de la poligamia en algunas zonas y la presión por el reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo en otras.

La expectativa mayor se relaciona con la discusión avanzada por prelados de alto rango sobre la cuestión de la misericordia en el acercamiento pastoral admitiendo divorciados y vueltos a casar a la comunión y también la posibilidad de que el proceso de anulación existente sea modificado y simplificado.

El hecho es que el Sínodo hasta el momento ha sido notable en muchas maneras. Mientras que la cantidad de información directa al exterior se ha restringido, el nivel de intercambio al tomar la palabra en el Sínodo ha sido fantástico. Al comienzo, el Santo Padre invitó a todos los Padres sinodales a hablar libremente con un espíritu sinodal de escuchar con respeto a todos los puntos de vista ya que todos caminamos juntos guiados por el Espíritu Santo. Desde ese punto de vista se trata de una nuevo tipo de Sínodo. El intercambio de puntos de vista han sido refrescantes e informativos. La información se transmite a los medios de comunicación en forma resumida por la Oficina de Prensa del Vaticano. Esa es una solución aceptable para la discusión más rica, más franca al hacer uso de la palabra.

Cada sesión general del Sínodo comenzaba con las intervenciones de las parejas casadas de todo el mundo. Hablaron antes que los obispos lo hicieran. Esto le dio un ambiente único al Sínodo. Por supuesto que hubo los habituales representantes de otras iglesias y comunidades eclesiales en el diálogo ecuménico con Roma. Cada uno tenía la oportunidad de hablar. Sin embargo, los matrimonios fueron una gracia especial a este Sínodo.

Sin lugar a dudas, el factor clave de este Sínodo es el Papa Francisco. El asistió a todas menos una de las sesiones generales. Escuchó todo lo que se decía. Él reaccionaba riendo cuando se expresaba con humor en las intervenciones. Estaba en la entrada a la sala del Sínodo cuando los participantes llegaban y saludaba a todos con bastante libertad. Durante la pausa de la mañana se mezclaba con los participantes como cualquier otro obispo. Se tomó el tiempo para sacar una fotografía de grupo con todos los matrimonios presentes. Por las noches en lugar de ser llevado en auto de vuelta a su residencia, simplemente caminaba, al igual que todos los demás. Lo que estamos presenciando es un cambio de paradigma en el ejercicio del estilo papal. Es muy bueno estar en Roma para el Sínodo. Creo que es la evaluación de la mayoría de los participantes.

Ahora vamos a los pequeños grupos, de acuerdo al idioma, para continuar el debate del tema del Sínodo. Este se llevará a cabo la mayor parte de la semana próxima. El Sínodo se cierra formalmente el próximo domingo con una misa durante la cual el Papa Pablo VI será beatificado. El documento final de este Sínodo extraordinario será un documento de reflexión que servirá como base para el Sínodo Ordinario sobre la familia que tendrá lugar el próximo año.

Lo que esto significa es que la Iglesia tendrá un año para concentrarse y refinar los temas relacionados con los retos del matrimonio y la familia, de forma que los frutos del Sínodo del próximo año sean verdaderamente traigan el máximo beneficio a la Iglesia en su responsabilidad pastoral. Qué el Espíritu Santo nos guíe mientras caminamos juntos en este sendero. Qué realmente podamos discernir el sentido de la fe y de los fieles en este proceso.

Arzobispo Patrick Pinder  de Nassau, Bahamas
Presidente de la Conferencia Episcopal de las Antillas (AEC)
Representante de la AEC al Sínodo de la Familia

Roma, 11 de octubre de 2014




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