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03 de Diciembre, 2014
Simposio Teológico del Cono Sur

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Académicos y pastoralistas reflexionaron sobre la Eclessia semper reformanda.

Con la participación de 35 teólogos y teólogas, la mayoría de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay, y algunos invitados de Bolivia, México y Colombia, el Simposio Teológico del Cono Sur, convocado y organizado por Amerindia Continental, reflexionó en Montevideo, del 18 al 21 de noviembre, sobre la “Eclessia semper reformanda”. 

De acuerdo con los organizadores, en un ambiente académico, espiritual, pastoral y metodológicamente inspirado por la tradición eclesial latinoamericana y caribeña, el Simposio buscó “generar una reflexión capaz de cooperar fehacientemente en una reforma actual de la Iglesia católica”, acogiendo, de este modo, uno de las palabras del Concilio Vaticano II: “Cristo llama a la Iglesia peregrinante hacia una perenne reforma, de la que la Iglesia misma, en cuanto institución humana y terrena, tiene siempre necesidad” (Decreto Unitatis Redintegratio, 6).  

De igual forma, durante los cuatro días de reflexión el Simposio fue un espacio de encuentro para “evidenciar los ejes gravitantes de la realidad contemporánea y de la trama de la Iglesia católica para una compresión compleja y correlativa de la situación actual”; “reflexionar sobre los núcleos eclesiológicos puestos en desafío por la realidad epocal dada actualmente”; y “recoger la tradición teológica, pastoral y social de la iglesia de América Latina y el Caribe para la intelección y sentido de una ecclesia semper reformanda”.

El Simposio incluyó momentos teológicos-simbólicos, a la luz de la Palabra de Dios y de la celebración de la fe de los pueblos latinoamericanos y caribeños, que marcaron el ritmo de cada jornada.

El primer día, con la animación de Rosa Ramos, de Uruguay, los participantes fueron invitados a retomar su memoria de caminantes en la historia de los pueblos y de la Iglesia latinoamericana y caribeña que cruzó el umbral del Concilio Vaticano II, sin ánimo de volver atrás. Al comenzar el segundo día, Margot Bremer, de Paraguay, invitó al grupo a escuchar el gemido de los pobres y excluidos, a través de la sabiduría ancestral del pueblo guaraní y, particularmente, evocando sus resistencias a los proyectos agroindustriales, tomando como referente simbólico el árbol de Cedro (Ygari) y su capacidad de sostener y suscitar vida nueva en este pueblo originario. En la tercera jornada Ana Inés Alvariza, de Uruguay, y Eleuterio Ruiz, de Argentina, acentuaron la experiencia de ser Pueblo de Dios que alaba al Señor pero también pide perdón, al compás del salmo 123 (Canto de las subidas) y con el símbolo de la harina que, con el don gozoso de todos y todas, se transforma en masa y alimenta las esperanzas del pueblo que camina. Finalmente, el momento teológico-simbólico del cuarto día, fue animado por Isabel Iñiguez, de Argentina, y se centró en el tema de la “eclesiogénesis”, a través de la imagen de la montaña y del aporte paradigmático de la Iglesia primitiva para releer la significativa presencia de las CEB en la construcción eclesial post-conciliar.

Por otra parte, las conferencias abordaron miradas críticas ante los contextos socio-eclesiales y las prospectivas en las que se inscriben los actuales procesos de reforma de la Iglesia católica.

Socorro Martínez y Juan Manuel Hurtado, de México, presentaron a modo de conferencia inaugural cómo desde la periferia y la desigualdad los pobres abonan el terreno del Reino de Dios en América Latina y el Caribe, para que germine otra sociedad y otra Iglesia.

Gerardo Caetano y Paul Dabezies propusieron amplios elementos hermenéutios para abordar los contextos que desafían a la Iglesia en América Latina y el Caribe. Gerardo Caetano, presentó los ejes gravitantes de la realidad contemporánea y la vida o muerte de los pobres. Paul Dabezies, planteó en el plano eclesial cómo se están ubicando los diversos sujetos, es decir, en qué medida están actuando como impulso o por el contrario como freno de la reforma eclesial, aunque sin separar drásticamente ambas cuestiones.

Víctor Codina, de Bolivia, enfocó su conferencia sobre el seguimiento de Jesús en el Espíritu de Dios, desde una triple aproximación –histórica, teológica y al momento eclesial de hoy– a partir de la cual propuso algunos fundamentos para llevar a cabo una reforma eclesial en la dirección propuesta por el papa Francisco, con el compromiso de todos los bautizados.

La conferencia de Paulo Suess, de Brasil, se centró en el aporte de la tradición latinoamericana y del papa Francisco para la reforma de la Iglesia. Su ponencia enfatizó que “en la fidelidad a su historia, en la audacia frente a su futuro y en el compromiso con los pobres, el magisterio y las teologías latinoamericanas tuvieron un papel importante en el análisis de la realidad mundial, en la descolonización de los instrumentos y símbolos eclesiales y en la práctica pastoral liberadora”.

Carlos Schickendantz, de Argentina-Chile, desarrolló su conferencia sobre el pueblo de Dios como sujeto comunitario y la reforma de la Iglesia. En su intervención destacó la sinodalidad como característica estructural constitutiva de la Iglesia que convoca, justamente, a “caminar juntos” en todos los niveles, entre todas las personas y en todas las estructuras.

Virginia Azcuy, de Argentina, presentó su conferencia sobre la reforma y las mutuas relaciones en el Pueblo de Dios desde la perspectiva de las mujeres, en la cual planteó de qué manera la presencia de las “mujeres auditoras” del Concilio Vaticano II y la explicitación de la dignidad de las mujeres en sus documentos, genera procesos de conversión y renovación que necesitan ser completados.

María José Caram y Carolina Bacher, de Argentina, propusieron algunas perspectivas para una reforma desde la diversidad de los sujetos emergentes, destacando aquellos que “permanecen sumergidos, sin voz ni visibilidad”. Inspirada en dos iconos bíblicos, María José propuso que “conceptos tales como relación Iglesia-mundo, autoridad-obediencia, necesitan ser reformulados a la luz de las nuevas vivencias, con el fin de que la comunidad cristiana sea de verdad memoria y profecía del misterio siempre vivificante, siempre dignificador, abierto al Evangelio que se le anuncia en el tiempo, en nuestro tiempo”. Por su parte, Carolina desarrolló su reflexión considerando el imperativo de “reformar algunos imaginarios eclesiales actuales a partir de la renovación de los discursos eclesiales desde/con algunos sujetos emergentes”, señalando también algunos desafíos que esta perspectiva implica para la investigación y la formación teológica y pastoral.

Diego Irarrázaval, de Chile, cerró el ciclo de conferencias del Simposio con su intervención de sobre los desafíos de una reforma para una Iglesia pobre y para los pobres, con ardor liberador que, desde su punto de vista, requiere nuevas exigencias hermenéuticas a la luz del movimiento de Jesús y su comunidad neumatológica. Desde allí, se constata la necesidad de avanzar en un proceso eclesial con el Espíritu sapiencial del pueblo, desde abajo y hacia adelante.

Con estos insumos teológicos y con la inspiración de los momentos simbólico-teológicos, los espacios de reflexión conjunta postularon algunas proyecciones operativas que dan cuenta de la diversidad y la comunión eclesial, entre iguales, desde las ciencias y los saberes, acogiendo la invitación del papa Francisco, “aquello de sugerir líneas que orienten a un ejercicio de su ministerio, más fiel al sentido de Jesucristo y a las necesidades actuales de evangelización”(cf: EG 32).

Por eso, fruto del intenso trabajo, y en un ambiente de colegialidad fraterna y sororal, se plantearon algunas líneas teológicas fundamentales que darán paso a posteriores reflexiones y acciones para contribuir a la configuración de una Iglesia que sea cada vez más fiel a Jesucristo y comprometida con los más pobres del continente.

En este sentido, el Simposio Teológico del Cono Sur se sitúa en estrecha relación con el Congreso Continental que tendrá lugar en Brasil, en octubre de 2015, como espacio propicio para comunicar reflexiones teológicas y praxis eclesiales en instancias académicas y experiencias pastorales-sociales que se complementan y enriquecen mutuamente.

Próximamente Amerindia Continental publicará en forma digital e impresa las ponencias del Simposio, sus conclusiones y los frutos de los espacios de construcción conjunta.

ÓSCAR ELIZALDE PRADA
FUENTE: www.amerindiaenlared.org




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