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05 de Noviembre, 2014
Pronunciamientos de la Iglesia mexicana y las CEBs ante los normalistas de Ayotzinapa muertos y desaparecidos

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Solidaridad y cercanía con las familias de los normalistas.

Por medio de una carta firmada el pasado 29 de octubre, la provincia eclesiástica de Acapulco (México), ha manifestado su cercanía a las familias de los normalistas fallecidos y desaparecidos de Ayotzinapa, el pasado 26 de septiembre en la ciudad de Iguala.

En su misiva, los obispos que suscriben la carta manifiestan que “este hecho nos ha conmovido a nosotros al igual que a gran parte de los mexicanos y queremos que sepan que hemos hecho oración por ustedes y que sentimos la necesidad de ofrecerles nuestro consuelo, conscientes que no podemos permanecer lejanos a ustedes”. De igual forma, al prometer su cercanía y ayuda a las familias para superar el dolor por medio de la fe y del amor de los hermanos, señalan: “hemos pedido a las parroquias donde ustedes viven que caminen junto a ustedes con tiempos de oración y de escucha de la Palabra de Dios, que les escuchen a ustedes y les proporcionen la ayuda que necesiten para seguir consolándose y llenándose de esperanza”.

Invitando a las familias a no dejarse arrebatar la esperanza y a continuar luchando por una vida digna y un mundo mejor, la Iglesia de Acapulco también renueva públicamente su compromiso ante los flagelos de la extorsión, el secuestro, el desplazamiento forzado y la muerte. “Hacemos el compromiso de acompañarles en la fe para que puedan experimentar consuelo y esperanza y para que puedan perdonar y sanarse de las heridas y el enojo que haya brotado en su corazón por los hechos violentos que les han perjudicado, desde la Iglesia católica queremos hacer nuestra la suerte de todas las víctimas de la violencia y haremos nuestros esfuerzos para que en Guerrero y en el país entero, caminemos hacia la paz”.

De igual forma, el 26 de octubre las Comunidades Eclesiales de México, se pronunciaron ante los mismos hechos, a partir de la interpelación bíblica que recuerda el primer fratricidio de Caín sobre Abel: “¿dónde está tu hermano? ¿qué has hecho?... la voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra” (Gn 4, 9-10).

En su declaración las CEB expresan que “como mujeres y hombres de fe reprobamos, por ser contraria a la dignidad humana y a la voluntad de Dios, la desaparición de los 43 jóvenes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Gerrero, y los asesinatos cometidos el 26 de septiembre”.

Por eso, recordando la exhortación del papa Francisco cuando dice que “La dignidad de la persona humana y el bien común están por encima de la tranquilidad de algunos que no quieren renunciar a sus privilegios” (EG218), las CEB acentúan seis puntos urgentes e inaplazables: “(1) la aparición con vida de los 43 estudiantes; (2) la garantía de seguridad para todos los ciudadanos de nuestro país para que no se repitan hechos tan denigrantes como el acontecido; (3) la reparación del daño a los familiares de los jóvenes asesinados y desaparecidos; (4) castigo a los responsables intelectuales y materiales del asesinato y desaparición de los 43 estudiantes y de las víctimas colaterales; (5) protección a familiares y testigos de los hechos; (6) investigación e identificación de los cadáveres encontrados en fosas clandestinas, que también merecen justicia”.

Las CEB de México también se comprometen a continuar apoyando a las familias y al pueblo mexicano, “para que cambie el estado de corrupción de la clase política, empresarial, de los cuerpos de seguridad, de impunidad, violencia institucional, violencia de crimen organizado, al mismo tiempo de apatía, desorganización y falta de un debido ejercicio de ciudadanía”.

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Compartimos también el texto completo de la presidencia de la Conferencia Episcopal Mexicana:

México, D.F. a 28 de octubre de 2014

COMUNICADO DEL CONSEJO DE PRESIDENCIA DE LA CEM SOBRE LOS ACONTECIMIENTOS EN AYOTZINAPA

Con profundo dolor ante los reprobables acontecimientos sucedidos en Ayotzinapa, Guerrero, unimos nuestra voz a lo ya expresado por los Obispos de la Provincia de Acapulco, de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y muchos más, para manifestar nuestra solidaridad a los familiares de los 43 normalistas desaparecidos, por quienes hemos orado insistentemente a Dios.

Al tiempo de expresar nuestra preocupación por toda forma de violencia, corrupción, actividad ilícita, nexos con el crimen organizado e impunidad, hacemos un llamado a las autoridades a redoblar esfuerzos para encontrar a los estudiantes desaparecidos, sancionar a los culpables y hacer prevalecer el estado de derecho, a fin de garantizar la seguridad y una vida digna a todos los mexicanos y mexicanas.

La situación de los desaparecidos y el sufrimiento de sus padres, madres y familiares merecen acciones eficaces y respeto. Por eso, exhortamos a las fuerzas políticas y a la sociedad en general a actuar con responsabilidad y no lucrar políticamente con esta desgracia, ni convertirla en bandera para causar daños a terceros o provocar desestabilización, lo que alejaría aún más la necesaria justicia, equidad, seguridad y paz que México requiere para alcanzar un desarrollo del que nadie quede excluido.

Invocando la intercesión de Santa María de Guadalupe, rogamos a Dios que bendiga a los jóvenes desaparecidos, fortalezca a sus familias, ilumine a las autoridades, convierta a los que hacen el mal y dañan a tantas personas, y nos asista a todos para que, unidos en la legítima diversidad, hagamos lo que nos corresponde en la construcción de una nación mejor. Por México, ¡actuemos!

Por los Obispos de México.

+ José Francisco Cardenal Robles Ortega    
Arzobispo de Guadalajara        
Presidente de la CEM                         

+Eugenio Lira Rugarcía
Obispo Auxiliar de Puebla
Secretario General de la CEM

ÓSCAR ELIZALDE PRADA
FUENTE: Conferencia Episcopal Mexicana

   




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