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28 de Enero, 2015
Conmoción, gravedad institucional, perplejidad, incertidumbre

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La Iglesia argentina se pronunció ante la muerte del fiscal Alberto Nisman.

El lunes 19 de enero se conoció la noticia de la muerte ──producto de un disparo de bala── del fiscal argentino Alberto Nisman en su departamento del barrio de Puerto Madero en la ciudad de Buenos Aires. Nisman investigaba el atentado de 1994 a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), suceso aún no esclarecido en el marco de la justicia argentina.

Políticos, funcionarios, periodistas, asociaciones y muchos otros actores de la sociedad argentina se expidieron ante esta muerte tan sorpresiva como sospechada.

En este contexto, el 21 de enero la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina emitió el siguiente comunicado:

Ante la muerte del  señor Fiscal, Dr. Natalio Alberto Nisman, los obispos expresamos en primer lugar nuestro afecto y oración a su mamá  y a toda su familia, pidiendo al Buen Dios el consuelo de la fe. Sentimientos que hacemos extensivos a las personas cercanas a su afecto y trabajo.

Como pastores compartimos la conmoción, perplejidad e incertidumbre que en estos días afectan a los argentinos. No obstante, confiamos en las instituciones de la República, para superar las sombras de impunidad que dañan la salud de la democracia.

Sentimos la necesidad de hacer un llamado a las autoridades y a toda la dirigencia política a poner todo el esfuerzo, honestidad y capacidad investigativa, para alcanzar la verdad, única base de la justicia.

Recordamos lo que dijimos oportunamente: “Debemos enfrentar estos desafíos confiando en las reservas morales y en los profundos valores que son el sustento de nuestra convivencia, porque la falta de verdad despierta profunda desconfianza y termina dañando el tejido social” (Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad,30).

Como Nación soberana necesitamos estar a la altura de las exigencias judiciales e institucionales, para que este doloroso acontecimiento sea esclarecido.

En estos momentos alentamos a mantener serenidad y cautela en los juicios, firmeza y perseverancia en la búsqueda de la verdad.

Invitamos a nuestro pueblo a intensificar la Oración por la Patria en todas las comunidades, como así también a los hermanos de otras confesiones cristianas y otros credos a permanecer unidos en la plegaria. Pedimos a los hombres y mujeres de buena voluntad a unir sus pensamientos a esta causa.

Con fe y esperanza, volvemos nuestra mirada a la Virgen de Luján, para que ella nos siga acompañando en la construcción de una Patria unida, justa y pacificada”.

Ese mismo día, la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina también compartía con la opinión pública su parecer ante el estupor provocado por la inesperada muerte de Nisman:

“La muerte del fiscal Alberto Nisman, ocurrida en circunstancias de extremada gravedad institucional, ha provocado estupor y consternación en nuestra sociedad. Apenas se conoció el grave hecho, muchas personas se volcaron a las calles para expresar sus sentimientos. Los medios de comunicación del mundo dieron aire en sus tapas a la tan trágica como inesperada noticia. Tanto desde los poderes públicos como de exponentes de distintas orientaciones de la dirigencia política se han dado a conocer comunicados en los que se combinaban interpretaciones y dolor ante los hechos acaecidos.

Al expresar sus sentidas condolencias a los familiares del fiscal fallecido, la Comisión Nacional de Justicia y Paz exhorta a las autoridades de los distintos poderes de la República a que extremen los recaudos para el completo esclarecimiento de los hechos, y a los dirigentes políticos, de los medios y de la sociedad civil, así como a la población en general a que se mantenga la serenidad en estas difíciles circunstancias.

Este grave y triste episodio no puede hacer olvidar que permanece impune y sin esclarecer el atentado terrorista contra la AMIA, del que no solo la comunidad judía sino todos los argentinos fuimos víctimas. La reciente denuncia del fiscal Nisman puso en el centro de la cuestión la actuación de muy altas autoridades, de quienes esperamos explicaciones precisas. 

Sumamos, por lo tanto, nuestra voz al reclamo de verdad y justicia, respecto del dolorosísimo hecho original, y de sus no menos penosas derivaciones actuales”.

 

En un mismo sentido el domingo 25 de enero se pronunció en su homilía radial el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos José Ñáñez: (…) “Fijémonos en lo que ha sucedido en los últimos días en nuestra Patria a propósito de la desaparición trágica con la muerte del fiscal Nisman. Una situación dolorosa, nosotros queremos hacer llegar también en nombre de la comunidad cristiana, de la comunidad católica, nuestras condolencias a la familia, a todos los seres queridos del fiscal Nisman, y queremos rezar por él para que el Señor en su bondad, en su misericordia, lo reciba junto a sí. Pero también es indispensable que se conozca la verdad, y esto es una responsabilidad de los poderes del Estado. Por eso, un comunicado de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal, el lunes pasado, instaba precisamente a disipar toda sospecha de impunidad. Porque el conocimiento y el resplandor de la verdad es la única base de la auténtica justicia”. 

También las redes sociales fueron caja de resonancia de la opinión de pública. Allí, desde los primeros momentos en los que se supo de la muerte del fiscal Nisman, se pedía rezar con una plegaria acuñada por la Conferencia Episcopal Argentina en el año 2001, oración que uniera voces en tiempos muy difíciles de la historia reciente de la Argentina y que adquiere una estatura de actualidad en este tiempo:

ORACIÓN POR LA  PATRIA

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Nos sentimos heridos y agobiados.

Precisamos tu alivio y fortaleza.

Queremos ser nación,

una nación cuya identidad

sea la pasión por la verdad

y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad

de los hijos de Dios

para amar a todos sin excluir a nadie,

privilegiando a los pobres

y perdonando a los que nos ofenden,

aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo

y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,

cercanos a María, que desde Luján nos dice:

¡Argentina! ¡Canta y camina!

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Amén.

A casi dos semanas de acontecida esta muerte en circunstancias que aún rodea el misterio, se anunció el velatorio de Alberto Nisman para este jueves 29 de enero y con el exclusivo acompañamiento de sus familiares y amigos íntimos.

VIRGINIA BONARD
FUENTES: Portales, AICA y Radio Cadena 3




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