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04 de Febrero, 2015
Fusión de congregaciones: unidos por el Buen Pastor

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El hermano Mathias vuelve a casa.

Reproducimos a continuación una nota aparecida en la página oficial de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios de la provincia sudamericana meridional. En ella se reflejan con transparencia la calidad de la libertad en las órdenes religiosas, los tiempos de intento y búsqueda, los caminos personales y comunitarios que se sostienen en fraternidad.

“Algo inédito en la historia de la vida consagrada es el hecho de la fusión de una congregación religiosa. En este caso, The Little Brothers of the Good Shepherd (Los Hermanitos del Buen Pastor) con la Orden Hospitalaria, que el Fundador de aquella, el Hermano Mathias Barrett, canónicamente nos dejara un día.

”Quizás ello nos trae a la memoria la figura de aquellos Tres Monjes Rebeldes del medioevo cuando contemplamos a nuestro Hno. Mathias Berrett que deja la Orden Hospitalaria en un momento para él muy dramático con el objetivo de lanzarse a la implementación de un plan misterioso al que Dios le llamaba, fundando lo que llamaríamos la Réplica de los Hermanos de San Juan de Dios en los Hermanitos del Buen Pastor, bajo el lema ‘Caridad ilimitada’. 

”En la historia de la Orden Hospitalaria podemos encontrar el hecho peculiar incluso de Fundadores, que con el grupo vocacionado que habían formado no dudaron en unirse a la fraternidad hospitalaria iniciada por el Mendigo de Granada, Juan de Dios. Ahí tenemos al Venerable Hno. Pedro Pecador y a San Juan Grande en los primeros albores de la Orden. 

”Este fenómeno carismático se acaba de repetir en nuestros días. El 19 de enero de 2015 en Albuquerque, en el Estado de Nuevo México, quedaron fusionadas la Congregación de los Hermanitos del Buen Pastor y la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, respondiendo de alguna manera a la insinuación que institutos religiosos de idéntico carisma puedan fundirse en un único cuerpo místico.

”Son 64 años los que han pasado desde aquel otro 19 de enero de 1951 en que el Hno. Mathias Barrett, una vez dispensado de los votos con que estaba ligado a la Orden Hospitalaria, queda con las manos libres para realizar la inspiración fundacional de un nuevo instituto. Las palabras que el Superior General, Fr. Efren Blandeau, le dirigiera en aquella dramática ocasión: ‘Si alguna vez desearas volver, haría todo lo posible para ayudarte’ quedaron bien grabadas en el Hno. Mathias, quizás las que siempre conservaron como arquetipo los Hermanitos del Buen Pastor, facilitadoras para llegar ahora a esta fusión.

”Es el fundador quien ahora regresa a casa, y lo hace acompañado de sus religiosos. La hora de volver llegó el 19 de enero de 2015, pues la puerta de casa siempre había quedado entreabierta. Si hablamos de volver, quizás nos equivoquemos, pues el buen Hno. Mathias ni se desprendió del hábito, ni del nombre de religión que se le dio a su ingreso en la Orden, ni mucho menos del sentido de pertenencia a la Familia Hospitalaria en la que se había formado, trasmitiendo a sus nuevos Hermanos la genuina espiritualidad hospitalaria que había heredado.

”La devoción que sentía por San Juan de Dios constituyó el hilo conductor carismático que trató de infundir a los Hermanos que se le unieron.

”Fue el arzobispo de Nuevo México, Edwin Byrne quien le requería: I want you to start a group of your own in Albuquerque. What will you call it? La respuesta del Hno. Mathias fue: The Little Brothers of the Good Sheperd. Es el 19 de enero de 1951 cuando nace un nuevo Instituto Religioso Hospitalario, primero como instituto piadoso de laicos, enseguida elevado a instituto secular, con hábito y votos privados hasta que en 1965 se convierte en Sociedad de Vida Común y en 1977 en Congregación Religiosa de derecho Pontificio con votos públicos de obediencia, pobreza y castidad.

”Desde su fundación en 1951 con siete Hermanos y una casa en Nuevo México, hasta 1960 suben a 25 Hermanos y seis casas en Ohio, Florida y Nueva Orleans.

”Siendo ya reconocido el Instituto de los Little Brothers of the Good Shepherd siguen los años postconciliares y ante un instituto emergente como es el fundado por el Hno. Mathias, tan bien recibido por los más pobres y por la jerarquía católica, parece como si no tuviera necesidad de la adecuada renovación pedida por la Iglesia, que hasta el mismo Fundador y General se resiste. Al fin se celebra el Capítulo General cuando la Sociedad de Vida Común del Buen Pastor es elevada a Congregación Religiosa de derecho Pontificio, siendo elegido Superior General el Hno. Camillus Harbinson, mientras el Hno. Mathias seguirá ostentando el título de Fundador hasta su muerte en 1990.

”Nonagenario vivió hasta el final el carisma de la compasión y misericordia, llevando a plenitud el cumplimiento de su lema ‘Caridad sin límites’, el Hno. Mathias Barrett a sus 66 años tuvo que sufrir el estigma de la ceguera, a pesar de las varias operaciones quirúrgicas a las se sometió para sobreponerse al glaucoma que le aquejaba. Pero no solamente era la discapacidad de la vista la pesada cruz que hubo de cargar, sino esas amargas crisis purificatorias por las que hubo de pasar.

”Permítaseme relatar a título personal un episodio que pudiera ilustrar la personalidad de este recio irlandés de Waterford en su camino hacia la santidad: sería la década de 1980, últimos años, por tanto, de nuestro Hno. Mathias, cuando un día me sorprendió el ya Ex general de la Orden, Fr. Higinio Aparicio, me pidió hiciera la traducción de un documento, escrito en inglés, el cual narraba en forma de Acta, el encuentro convenido de antemano entre el Hno. Mathias Barrett y el Hno. Benignus Callam, Consejero General en el mandato del P. Efrem Blandeau. Habían pasado ya muchos años desde que se produjo la exclaustración en 1950, año, por otra parte, glorioso para la Orden Hospitalaria por celebrarse el Cuarto Centenario de la Muerte de San Juan de Dios. Bien me hubiera ahora gustado poseer aquella traducción del acta de tal emotivo encuentro, ni sé dónde se podría encontrar, ya que la intención del P. Higinio era que se pudiera publicar en el Boletín de Hnos. Hospitalarios de la Provincia de Castilla, cosa que el Director del mismo no lo consideraría oportuno al menos en aquel momento, por lo que quedó inédito y quizás perdido para siempre. Lo que sí puedo recordar es que la iniciativa partía del Hno. Mathias, quien quería cicatrizar la herida abierta con motivo de su salida de la Orden, para lo cual vino expresamente de Estados Unidos a Irlanda. Fue el lugar escogido la Capilla de la Casa Madre de la Provincia Irlandesa, Stillorgham, donde esperó por algún rato el Hno. Mathias al Hno. Benignus. La emoción llegó a su culmen cuando ambos se abrazaron con un gesto de paz y oraron juntos ante el Señor Sacramentado. Después hablaron por largo rato, reconociendo la grandeza y providencia divina en un proceso que, si bien partió de una separación, consecuencia de una rebeldía santa y necesaria, terminaría en una fusión de ambos institutos, cosa que ellos ya no verían, pero sí nosotros, quienes con emoción contemplamos un evento de tanta transcendencia en este 19 de enero del 2015, celebrado en la Casa Madre de los Hermanitos del Buen Pastor de Albuquerque junto a la tumba gloriosa de nuestro Venerable Hermano Mathias Barrett, presidido por nuestro General, Fr. Jesús Etayo, sucesor del P. Efrem Blandeau, quien al despedirle le dijo: ‘Si alguna vez desearas volver haría todo lo posible para ayudarle’.

”Esta profecía, queda hoy cumplida, naciendo para la Orden la flamante Provincia del Buen Pastor.”

Fr. Joaquín Sánchez O.H.

   




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