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11 de Febrero, 2015
El desafío educativo en México

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Conclusiones de la XXVI Asamblea Nacional de Pastoral Educativa.

Con el propósito de ofrecer respuestas adecuadas ante la emergencia educativa mexicana, a la luz de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, el 3 y 4 de febrero se llevó a cabo la XXVI Asamblea Nacional de Pastoral Educativa en el estado de Morelos (México), con la participación de 16 provincias eclesiásticas del país, directores de colegios católicos, educadores, representantes de comunidades religiosas vinculadas a la educación, entre otros. También estuvieron presentes el nuncio apostólico en México, monseñor Christophe Pierre, el obispo de Cuernavaca y responsable de la Dimensión de Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política de la Conferencia Episcopal de México (CEM), monseñor Ramón Castro, y el arzobispo de Morelia y responsable de la Dimensión de Educación de la CEM, monseñor Alberto Suárez Inda.

Durante las dos jornadas de trabajo, los participantes se organizaron en mesas de diálogo, con la participación de algunos expertos y representantes de organismos vinculados a la labor educativa. También se llevaron a cabo una sesión de trabajo por grupos, una plenaria general y una sesión de clausura, además de algunos momentos de oración y celebración eucarística. Entre los especialistas invitados, el presbítero Dr. Francisco Merlos Arroyo desarrolló una conferencia inspiradora: “Renovemos los criterios para hacer Pastoral Educativa, a la luz de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium”.

A modo de síntesis y compromiso, monseñor Alberto Suárez Inda señala diez conclusiones de la Asamblea:

1)    La educación consiste en humanizar, en ayudarle a toda persona a descubrir quién es, a comprender la realidad histórica que habita y a participar de ella para hacerla más digna. Educar, por ello, es una de las actividades más relevantes de la vida humana. 

2)    El Concilio Vaticano II fue una reunión histórica que tuvo un interés central por la educación, en virtud de que ofrece toda una antropología personalista, trascendente, así como algunos criterios para difundirla al mundo, en diálogo con otras religiones, con la sociedad contemporánea. Podemos decir, haciendo eco del mismo Concilio, que el hombre sigue siendo “el camino de la Iglesia”.

3)    La emergencia educativa es fundamentalmente una emergencia antropológica. La pregunta es cómo transmitir mejor las verdades esenciales de la existencia, pero sobre todo, qué estamos enseñando, qué concepción de la persona y las instituciones humanas hemos construido –familia, escuela, empresa, organismos intermedios, Estado, orden internacional–. Sólo con una concepción integral de la persona, es posible formar un conocimiento adecuado, digno y constructor de una auténtica cultura.

4)    Es urgente recuperar la familia y la escuela como espacios educativos fundamentales. Son los padres de familia los primeros responsables de la formación de sus hijos. Ambos deben complementarse en una dinámica de diálogo, apoyo muto y formación, para desempeñar adecuadamente su responsabilidad. Toda verdadera educación es una experiencia persona-persona, que implica generosidad, comprensión del otro y disposición para recorrer un camino.

5)    En este Cambio de Época que vivimos, según el Papa Francisco (Cfr. Evangelii Gaudium, No. 46), estamos llamados a ofrecer los elementos esenciales de la vida humana y sus implicaciones relacionales que exige una cultura del encuentro y la solidaridad. Los cambios tecnológicos y de comunicación serán benéficos si se ponen al servicio de la persona y ésta sabe utilizarlos como medios concretos para llegar a un buen fin.

6)    La educación de la sociedad es una actividad humana fundamental que no puede determinarse por las condiciones del mercado o el Estado. Ambos, deben orientar, junto con toda la sociedad y demás instituciones, sus esfuerzos en esta materia, con el fin de procurar una educación integral y de calidad para todos, con múltiples implicaciones trascendentes y espirituales.

7)    Evangelii Gaudium, Exhortación Apostólica reciente del Papa Francisco, contiene un discernimiento extenso y muy profundo sobre lo que estamos llamados a ofrecer al mundo de hoy. Más que por lo que autorreferencialmente pensemos como Iglesia, por lo que el mundo de hoy necesita de nosotros. Esto implica una actitud de escucha, de autocrítica, de misión, pero sobre todo de auténtico servicio en la alegría del Evangelio.

8)    Es urgente salir al encuentro de todas aquellas víctimas de sucesos de violencia, inseguridad y desprecio de la vida. Por otro lado es necesario ofrecer a la sociedad actual instrumentos, programas y sobre todo, experiencias de construcción de paz y diálogo. Reconocemos los esfuerzos de la Dimensión Reconciliación, Paz y Justica, Fe y Política de la Comisión de Pastoral Social, como herramientas útiles que deben promoverse.  

9)    Integrar una visión amplia sobre la educación, así como los esfuerzos de sus actores, fines y medios, pues son una tarea compleja que debe ser asumida por todos y en todos los aspectos de la vida, con el fin de alcanzar lo más noble, lo más bello y digno de lo humano.

10)Los esfuerzos de la Conferencia del Episcopado Mexicano, presentes en Educar para una Nueva Sociedad, así como en los Talleres de Educación para Padres de Familia, promovidos con organismos académicos, civiles y empresariales, son herramientas que pueden ser muy útiles para responder ante la emergencia educativa que nos interpela.

 

OSCAR ELIZALDE PRADA
FUENTE Y FOTO: CEM

   




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