Video: LATIDOAMÉRICA
Conferencias Episcopales
   
Medios Asociados
   
 
Noticias
13 de Enero, 2015
XII Simposio CELAM-UNIAPAC

Imprimir
Imprimir

"Prosperidad para todos"

Bajo el título “Responsabilidad de los Líderes Empresariales para la construcción de una sociedad más justa, en paz y fraterna” se reunieron obispos y líderes empresariales el 9 y 10 de octubre en Santiago de los Caballeros, República Dominicana. El programa desarrollado en 4 secciones, con 9 expositores latinoamericanos, contó con la participación de asistentes provenientes de 13 países, donde se pudieron intercambiar ideas entre empresarios y pastores de la Iglesia que con diferentes visiones enriquecieron el evento.

Durante los dos días de trabajo se presentó y explicó el documento “Prosperidad para todos” que describe la posición de UNIAPAC sobre los temas más importantes mencionados en la Exhortación Apostólica del Papa Francisco Evangelii Gaudium, así como también se describen los conceptos básicos de una economía centrada en la persona y la relación que debe existir entre los distintos sectores económicos y políticos.
 
Sergio Cavalieri, Presidente de Uniapac Latinoamericana, presentó las memorias del XI Simposio que se llevó en Tegucigalpa, Honduras, en septiembre de 2012, donde se recopila todas las ponencias, los aportes de los Grupos de trabajo, las declaraciones de los simposios anteriores y muchas informaciones más. Antes de terminar el Simposio se leyó el documento conclusivo, la Declaración de Santiago de los Caballeros, que recoge la postura y el trabajo de estos días de intercambio.

Declaración de Santiago de los Caballeros

Reunidos en República Dominicana, Obispos, Sacerdotes y Líderes empresariales de 13 países de América Latina, hemos dialogado y compartido reflexiones, en un clima de oración, sobre LA RESPONSABILIDAD DE LOS LIDERES EMPRESARIALES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA, EN PAZ Y FRATERNA. El encuentro se realizó a la luz de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, el documento “La Vocación del Líder Empresarial” del Pontificio Consejo Justicia y Paz, y la Declaración de UNIAPAC “Prosperidad para todos”.

1.    En un clima fraterno, de respeto mutuo y amistad sincera, el Simposio permitió estrechar vínculos entre los pastores de la Iglesia Católica y los empresarios para colaborar mutuamente en el ejercicio de la responsabilidad compartida de construir el Reino de Dios en la tierra. El diálogo ayudó a los empresarios a reafirmar su vocación y responsabilidad con las personas y la sociedad, y a validar su visión cristiana de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) centrada en la persona, como un medio para lograr una mayor solidaridad, inclusión y la construcción de una sociedad más justa y humana. Esta reunión permitió abrir caminos para hacer realidad la ética en la economía, la política y, en particular la empresa.
 
2.    Después de once encuentros celebrados anteriormente, camino recorrido con alegría, reafirmamos una común comprensión de la noble vocación de los dirigentes de empresa, interpelados por un sentido más amplio de la vida y convencidos de que los males de hoy no son excusas para reducir nuestra entrega y entusiasmo, sino por el contrario multiplicar los esfuerzos para lograr una sociedad sin excluidos. A su vez, las discusiones y la interacción abierta y cercana, reforzaron el compromiso de los obispos y sacerdotes en acompañar y apoyar los esfuerzos de empresarios y ejecutivos en convertirse en discípulos misioneros en sus empresas y en la sociedad.
 
3.    Este diálogo fue un auténtico discernimiento evangélico de los signos de los tiempos ante el cambio de época generado por el desarrollo científico, las innovaciones tecnológicas y sus veloces aplicaciones en diferentes ámbitos de la vida. Fue de especial preocupación que en nuestros países falte el acceso en vastos sectores a medicamentos, agua, alimentos y otros recursos indispensables para una vida digna, así como los efectos nocivos de una explotación irresponsable de los recursos naturales. Por todo ello reafirmamos la necesidad de concretar acciones para poner fin a estas graves situaciones y nuestro compromiso conjunto de superar una economía de exclusión sin rostro humano, convencidos que “el dinero debe servir y no gobernar”. 
 
4.    Basados en la primacía de la vida -don de Dios- y en que la economía está al servicio del hombre y su dignidad, concordamos que la libre empresa es positiva cuando es entendida como parte de un sistema económico que reconoce el papel fundamental de la empresa, del mercado y de la libre creatividad humana. Pero que no lo es, si la libertad económica no se encuadra en un sólido contexto jurídico que la ponga al servicio de la libertad humana integral.

5.    Los pastores y los empresarios asumimos el compromiso de ir hacia las periferias, salir de la propia comodidad y contribuir, desde el lugar que les corresponde a cada cual en la sociedad, a erradicar las causas estructurales de la pobreza con propuestas que ayuden a la creación de una sociedad más justa, en paz y fraterna, y a reafirmar los fundamentos para la construcción de una economía al servicio de las personas, con una clara opción preferencial por los más pobres y excluidos.
 
6.    Extendemos un particular saludo de amistad y solidaridad con el pueblo de Venezuela. Nos preocupa que las libertades estén en peligro y que la convivencia social se dificulte por sistemas políticos sectarios y excluyentes. Resaltamos el peligro de democracias sin valores, que se convierten con facilidad en totalitarismos visibles o encubiertos, y de fundamentalismos que en nombre de una ideología pretenden imponer a los demás hombres sus concepciones de la verdad y del bien.
 
7.    Estos grandes desafíos nos invitan a incorporar la gobernanza orientada al bien común, como una dimensión complementaria a la económica, social, ecológica y humana de la sustentabilidad. Y nos convocan a seguir promoviendo en nuestras esferas de acción y en los ámbitos ciudadanos y políticos, los cuatro principios clave del Pensamiento Social Cristiano: el respeto a la dignidad humana, el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad.
 

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS,
REPÚBLICA DOMINICANA 10 de octubre, 2014




Documento sin título