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22 de Abril, 2015
Padre Juan Lasa, fundador del CEDIDOSC

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Una pascua precedida por una vida que testimoniķ a Cristo en el Uruguay

El padre Juan Lasa partió hacia la casa de Padre el 1 de abril de 2015. Su vida dejó huella y de la buena entre sus amigos, comunidades, familia. Así queda muy claro en la edición de marzo-abril del Boletín Informativo del CEDIDOSC que fue fundado por el mismo Lasa.

Reproducimos aquí parte de lo tan bien relatado en esa publicación, uno de los frutos del padre Lasa.

 

En el Editorial, así lo evoca Mario Cayota:

EL MEJOR LIBRO DEL PADRE JUAN

Juan Lasa escribió mucho y muy bien; incluso publicó un Atlas histórico, que con sus mapas constituyó un modelo de claridad.  Pero al celebrar su reciente Pascua, pensamos que el mejor libro que escribió fue su vida.   Imposible en este breve pero emocionado recuerdo, leer todas sus páginas.  Sólo entonces algunos subrayados que surgen de su lectura.

Un primer subrayado es su perseverancia ante las dificultades; la tenacidad en su labor, surgía de su entrega; lo había hecho sin condiciones a Jesús de Nazareth; Él y los valores que predicara eran los ejes existenciales de su vida.

Pero en la lectura de la vida de Juan, surge un segundo subrayado: su preocupación por el otro; ella se expresaba en atender al prójimo en sus momentos difíciles, pero también en la cortesía que exteriorizaba con los demás en la cotidianeidad.

Es cierto, que en un tercer subrayado, el lector se podría encontrar con su exigencia y rigurosidad, pero ella estaba animada por su deseo de perfección, y siempre estaba acompañado de la cordialidad y dulzura que lo caracterizaba.

Pero hay un cuarto subrayado, que aún en los momentos más adversos aparece, y es su buen humor, no exento de una sana picardía, que no lo abandonó nunca y con el cual animara a sus colaboradores.

Por supuesto que entre estos subrayados se destaca la creación del Centro de Difusión de la Doctrina Social Cristiana (CEDIDOSC), por el que trabajó hasta sus últimos días tan denodadamente, alcanzando el Centro por su esfuerzo, importante gravitación e incluso significativa imagen internacional.

Obviamente que, en los subrayados a los que aludimos, ocuparán no pocas páginas las que resalten por las numerosas responsabilidades que a nivel pastoral asumiera el P. Juan.  Fue en realidad un hombre multifacético, que no por sus muchos emprendimientos, olvidó su condición de sacerdote.  En realidad, era su vocación sacerdotal, la que animaba la inmensa labor que desplegó a lo largo de su vida.

Finalmente, entre estos subrayados, aparece con nitidez y no en menor medida, su compromiso político inspirado en las Encíclicas, en los documentos emanados del Concilio Vaticano II y de las enseñanzas de la Iglesia en general.  Compromiso éste que no se ubicaba en la identificación partidaria, pero que lo hacía militar a favor de las grandes causas: la justicia social, los derechos humanos, el medio ambiente y la opción preferencial por los pobres.

A la verdad, que los subrayados que hacemos al leer el gran libro que con su vida escribiera Juan, más que subrayados, son mandamientos, que con su cordial estilo, nos legara y nos exhorta a cumplir con el mismo espíritu con que su vida fue animada.                                                                                                                  

 

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“EL AGRADECIMIENTO ES LA MEMORIA DEL CORAZÓN”

                                                                                                            Lao-Tse

Su historia de vida

 

  • Nació en Sayago, el 24 de marzo de 1924: su madre era maestra, y su padre, almacenero; vivían en Estación Castellanos, al Norte del Departamento de Canelones, Uruguay. La escuela fundada por su mamá en Estación Castellanos celebró su centenario el 8 de octubre de 2008.
  • Tenía 4 años cuando falleció su padre. La familia pasó a radicarse definitivamente en Montevideo.
  • Frecuentó el Colegio Salesiano de Sayago, y a los 10 años entró en el Seminario Salesiano del Manga, donde realizó los estudios comunes y los eclesiales.
  • A los 17 años, luego de concluir los Cursos de Filosofía, comenzó -en Mercedes- un período de Magisterio. Durante los 4 años del mismo, preparó para sus clases Apuntes de Historia Nacional y Geografía, que luego se convirtieron en textos. Durante el Gobierno del Sr. Pacheco Areco, se hizo un listado de 600 artículos cuyo precio no podía variarse: entre esos artículos estaban sus tres libros.
  • En 1946 comenzó los estudios Teológicos en Santiago de Chile. A fin de año fue llamado a Montevideo, porque pensaban enviarlo a estudiar a Europa. Era la pos-guerra… y ese viaje no se hizo. Por lo que fue enviado a Córdoba para finalizar allí su formación.
  • El 27 de noviembre de 1949, recibió la Ordenación Sacer-dotal de manos del Arzobispo de Córdoba, y volvió al Uru-guay. Su lema sacerdotal: “Me hice todo para todos” (San Pablo).
  • De inmediato, además de reasumir la docencia, se le confió la Redacción de una Revista Escolar -“Las Compañías”- que tenían los Salesianos. Fue Redactor… luego también Administrador… Y como tal, y para abaratar costos, montó una imprenta propia, que se autofinanció con el trabajo de 3 años, y que funcionó desde 1955 hasta 1961, año en que fue trasladado a Melo (Cerro Largo), como Secretario del Liceo Salesiano “Monseñor Lasagna” y Profesor en el mismo, que se había abierto el año anterior. Desde ese momento, la Revista no apareció más. También había creado una Oficina para distribuir películas cinematográficas a Colegios católicos y Parroquias.
  • En 1962, fue enviado de Melo a Mercedes, para preparar allí la apertura del Liceo, en el Colegio San Miguel.
  • En 1963 pasó de la Congregación Salesiana al Clero Diocesano, y comenzó la vida  parroquial como colaborador del Párroco de Carmelo. Eran los años del Concilio, con su renovación. Como consecuencia de la misma, en 1965 fue enviado al barrio de “Pompeya”, en las afueras de la ciudad, para comenzar allí una experiencia post-conciliar. Había sólo una Capilla en un terreno de 4.000 m2., y residió en un apartamento alquilado, hasta que construyó la Casa Parroquial… Luego 3 salones para una Academia Gratuita de Estudios y Manualidades… Después un 4º salón para Carpintería,… y por último, el Templo Parroquial. Con motivo del Sesquicentenario de la ciudad de Carmelo, fue hecha Parroquia. También fue docente en el Liceo Oficial.
  • En 1973 fue trasladado a Nueva Helvecia. Dos años más tarde comenzó a levantar el nuevo Templo Parroquial, que se inauguró en 1978. Además construyó 2 Salones-Capillas en otros tantos barrios de la ciudad.
  • En 1979 fue enviado a Colombia a efectuar -durante 2 meses- el Curso posterior a la Conferencia de PUEBLA. Era el único uruguayo entre 132 participantes, varios de los cuales son hoy Cardenales de la Iglesia.
  • En 1983 su destino fue Rosario. Allí, en los 4 puntos cardinales, hizo construir sendos Salones-Capillas, con apoyos internacionales y del Gobierno. En 1990 la Comunidad Europea le ofreció dinero para que pudiese realizar algún “proyecto importante”: Presentó los proyectos de una Policlínica y una Guardería… para los cuales recibió 150 mil dólares. En el propio edificio parroquial había construido un segundo piso para salas de Catequesis y reuniones… un dormitorio más… y  remodeló todo el patio interior. Además, en el Templo hizo construir un nuevo Altar, e instalar una amplificación que permitiese oír…
  • Durante esos años, la Diócesis le pidió que consiguiese apoyo para una ONG que trabajaba con niños. Con él, se pudo adquirir la casa en la que residían. También se le encargó ocuparse de la ampliación de la Casa Diocesana de Retiros: en ella hizo construir primero 8 habitaciones, y en segunda instancia otras 8 más.
  • En 1990, la Conferencia Episcopal del Uruguay lo nombró “Responsable Nacional de la Pastoral de Conjunto”, por lo cual debió atender -además de la Parroquia- una oficina en Montevideo (Sede de la Conferencia) para cumplir tal misión. Y, como es lógico, dividir su tiempo entre la Parroquia y su nueva responsabilidad.
  • En 1992, el Club de Leones de Rosario le concedió el “León de Oro”, por su entrega al servicio de la comunidad. Poco después dejó la responsabilidad parroquial, y dedicó más tiempo a la atención de la Pastoral.
  • En 1993, luego de inaugurar la Policlínica y la Guardería con la presencia de la Delegación de la Comunidad Europea en pleno, pasó a residir definitivamente en el Hogar Sacerdotal, en Montevideo, desde el cual por varios años colaboró con su Diócesis de Mercedes en el servicio a los Laicos. Y en la redacción de un Boletín Diocesano mensual.
  • Ya en 1998, en Montevideo, empezó a dictar Cursos de Doctrina Social de la Iglesia, dentro del Departamento de Laicos.
  • En el 2000 fue llamado desde el CELAM (Colombia) para integrar una “Comisión de Apoyo a la Pastoral Social, para la Difusión de la Doctrina Social de la Iglesia”. En el viaje de regreso de su primera reunión  -octubre de 2000-, vino pensando qué se podría hacer al respecto en Uruguay. El 19 de diciembre de ese año, en la Vicaría Pastoral del Arzobispado de Montevideo y con la participación de su Vicario Pastoral y varios laicos a los que interesó la idea, se efectuó la reunión constitutiva de lo que en breve iba a ser el “Centro de Estudio y Difusión de la Doctrina Social Cristiana”, (CEDIDOSC), del cual es ahora ‘Presidente Honorario’, y que tiene su Sede Propia -desde el año 2007- merced al apoyo financiero de la Con-ferencia Episcopal Italiana y del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
  • 2010 cofundó, la Red Latinoamericana y Caribeña de Pensamiento Social de la Iglesia. De la que participó en las primeras cuatro asambleas (México, Roma, Colombia y Buenos Aires).
  • 2011 Cofundó el capítulo Uruguay de Celadic (Centro Latinoamericano de desarrollo, integración y cooperación). Participó del Diálogo interreligioso “La paz superación de la violencia”.
  • El 27 de noviembre de 2014 celebró 65 años de sacerdocio.
  • El 24 de marzo de 2015 celebró 91 años de fecunda vida.
  • Hasta último momento estuvo trabajando incansable y alegremente, promoviendo instancias de capacitación, de reflexión, de escucha atenta a la realidad e invitando y alentando permanentemente a muchos a compartir con generosidad saberes y experiencias, que generaran enseñanza-aprendizaje a la vez, con la convicción de que hacer con otros, ya y por sí solo era una oportunidad para poner en práctica los principios y valores de la Doctrina Social. Estaba escribiendo su autobiografía que tituló “Sobrevolando 90 años”.
  • Una de sus últimas alegrías fue que se entregara en manos propias al Papa Francisco una copia de la síntesis del compendio de Doctrina Social de la Iglesia con una carta suya en la audiencia privada que tuvo la Directiva de la Redlapsi (Red Latinoamericana y Caribeña de Pensamiento Social de la Iglesia) el 16 de marzo próximo pasado y de la que compartiremos los detalles en el próximo boletín. Francisco pidió que le agradeciera mucho el regalo. 

 

FUENTE: Centro de Estudio y Difusión de la Doctrina Social Cristiana (CEDIDOSC)
Roxana Esqueff – Mario Cayota – Virginia Bonard




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