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25 de Marzo, 2015
Hacia el Congreso de la Vida Consagrada

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La CLAR espera que el Congreso sea germinal y proyectivo.

1.200 integrantes de la vida religiosa participarán en el congreso de la vida consagrada convocado y animado por la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), que tendrá lugar del 18 al 21 de junio en Bogotá (Colombia).

De acuerdo con el secretario general de la CLAR, Gabriel Naranjo Salazar, CM, “es un congreso que es mucho más que continental, porque vamos a tener representantes de muchos otros lugares del mundo”. Entre los participantes, se prevé que 300 religiosos de las “Nuevas Generaciones”, provenientes de las 22 Conferencias Nacionales de religiosos afiliadas a la CLAR, darán un aire renovador y esperanzador a las reflexiones, los diálogos y las interpretaciones que estimularán el re-encanto de la fe y la vocación, así como el compromiso con la Nueva Evangelización, la Iglesia “en salida” y de los pobres, y la llegada del Reino. 

Aunque el congreso se inscribe en el contexto del año de la vida consagrada, también es consecuente con las sendas que la CLAR ha delineado en el transcurso de los últimos años.A mediados de 2012 la XVIII Asamblea General de la CLAR reflexionó, entre otros asuntos, sobre las interpelaciones del Concilio Vaticano II a la vida religiosa hoy, y la necesidad de continuar revitalizando la vocación de los religiosos y las religiosas del continente a la luz de la Palabra de Dios y de algunos documentos conciliares, como el decreto PerfectaeCaritatis, sobre la adecuada renovación de la vida religiosa, publicado hace casi 50 años. Fue por esos días de la Asamblea que comenzó a hablarse de la necesidad y la posibilidad de llevar a cabo un congreso de vida consagrada, con una intencionalidad eminentemente germinal y proyectiva.

La idea del congreso se consolidó a comienzos de 2013 con la aprobación del Plan Global trienal de la CLAR, durante la XLII Junta Directiva. Para responder a los nuevos escenarios y sujetos emergentes prioritarios del continente se decidió que un congreso latinoamericano de vida consagrada tendría lugar en el 2015, antes de la próxima Asamblea General. La Presidencia, la Secretaría General y el Equipo de teólogos y teólogas de la CLAR asumieron el desafío de convocarlo y organizarlo, y para ello también se nombró una Comisión ad hoc que asumió responsabilidades metodológicas y académicas.

Vislumbrar lo que está muriendo y lo que está naciendo en el momento presente de la vida consagrada, discernir los signos que se revelan en la vivencia de los carismas, evidenciar las intuiciones que garantizan el paradigma eclesial y religioso que está emergiendo, y desatar el protagonismo de las “Nuevas Generaciones” en el presente y el futuro de la vida consagrada, son algunas de prioridades del congreso, en su deseo de “promover y acompañar comunidades nuevas de vida consagrada”.

Precisamente, el tema propuesto para el Congreso representa un sugestivo llamado para la Vida Consagrada, con carácter claramente proyectivo: “Horizontes de novedad en la vivencia de nuestros carismas hoy; escuchemos a Dios donde la Vida Consagrada clama”.Se trata de un espacio propicio para “despertar a las religiosas y a los religiosos de modo que ellos puedan despertar al mundo, como ha pedido el papa Francisco en la Carta Apostólica que escribió con motivo del Año de la vida consagrada”, según explica la Hna. Mercedes Casas, F.Sp.S, presidenta de la CLAR. “Esto supone que hay que dar el gran salto de la muerte a la vida y proponer la vivencia de una Vida Consagrada resucitada, tal como sugiere el icono de Betania”, agrega la Hna. Mercedes.

Precisamente, el icono bíblico de Betania es el referente inspirador del Congreso, como lo reflejan las tres “palabras fuerza” del lema: “Retiren la piedra… sal fuera… quítenle las vendas para que pueda andar (Jn 11,39.43.44)”. La comunidad de Betania es, en efecto, testimonio del llamado inaplazable a la vida consagrada a ser “casa de encuentro, comunidad de amor y corazón de humanidad”, como ha propuesto la CLAR en su Horizonte Inspirador. Asimismo, la figura de Lázaro –a la cual alude el lema del Congreso– plantea importantes interpelaciones para la Vida Consagrada: “¿será que estamos durmiendo?, ¿estamos enfermas y enfermos?, ¿o hemos decretado nuestra muerte y comenzamos a deteriorarnos?”. Así, el Congreso de la Vida Consagrada se postula como una oportunidad para que la Vida Consagrada “despierte” y “despierte al mundo”, creando “nuevas Betanias”.

Las ponencias, los paneles y los talleres previstos, contarán con el aporte de reconocidos teólogos y pastoralistas del continente que abordarán diversos núcleos temáticos:

  • las Nuevas Generaciones;
  • la opción por los pobres;
  • la interculturalidad;
  • la justicia, la paz y la integridad de la creación;
  • el cambio sistémico, carisma y laicado;
  • humanización y espiritualidad;
  • la intercongregacionalidad;
  • la salida misionera;
  • y la profecía del diálogo eclesial.

Metodológicamente, el congreso asume la dinámica latinoamericana del ver-juzgar-actuar en términos de “clamores”, “certezas” y “compromisos”. Se trata de un congreso de experiencias, más que de contenidos; de reflexión hermenéutica, más que teórica; de mirada al futuro, más que al pasado; proyectivo, germinal y generador de vida, más que conmemorativo y evaluativo; y con múltiples sinergias “inter”: intergeneracional, intercongregacional, intercultural, internacional, intercontinental, interrelacional e interconfesional. De este modo “queremos que el congreso sea una propuesta que salga desde aquí pero que sea válida para cualquier ambiente y circunstancia”, concluye Naranjo Salazar.

Semanalmente, la CLAR está publicando un Boletín Informativo sobre el Congreso de Vida Consagrada. Se puede acceder a través del link: http://www.clar.org/clar/index.php?module=Pagesetter&func=viewpub&tid=1&pid=116

 

ÓSCAR ELIZALDE PRADA

*Adaptación y ampliación del artículo: “Un congreso para promover comunidades nuevas en la vida consagrada”, publicado en Vida Nueva Colombia N° 116

   




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