Video: LATIDOAMÉRICA
Conferencias Episcopales
   
Medios Asociados
   
 
Noticias
19 de Diciembre, 2015
CELAM: nuevas directivas y desafíos para el cuatrienio 2015 – 2019

Imprimir
Imprimir

Crónica de la XXXV Asamblea General Ordinaria

A las 3:30 de la tarde del miércoles 13 de mayo, en Santo Domingo, capital de la República Dominicana, la XXXV Asamblea General Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) eligió su nuevo cuadro directivo para el cuatrienio 2015 – 2019. Elegido Presidente, el cardenal colombiano Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá, sucederá al mexicano Carlos Aguiar Retes, arzobispo de Tlalnepantla, quien estuvo al frente del organismo eclesial durante el período 2011 – 2015.

Lo acompañarán en la Presidencia el uruguayo Carlos María Collazzi Irazával, salesiano, obispo de Mercedes, como primer vicepresidente; el brasilero José Belisário Da Silva, franciscano, arzobispo de São Luís do Maranhão, como segundo vicepresidente; el mexicano Juan Espinoza Jiménez, obispo auxiliar de Morelia, quien asume la Secretaría General; y el cardenal español nacionalizado panameño José Luis Lacunza Maestrojuán, agustino recoleto, obispo de David en Panamá, como presidente del comité económico.

Entre los miembros de la nueva Presidencia, Salazar Gómez y Collazi Irazával participaron en el grupo de autoridades del cuatrienio anterior, como primer vicepresidente y presidente del comité económico, respectivamente.

De igual forma, se eligieron las directivas que estarán al frente de los siete departamentos que hacen parte de la estructura orgánica del CELAM. El anterior secretario general, Santiago Silva Retamales, obispo auxiliar de Valparaíso, Chile, presidirá el departamento de comunión y diálogo; Mario Antonio Cargnello, arzobispo de Salta, Argentina, será el presidente el departamento de misión y espiritualidad; Anuar Battisti, arzobispo de Maringá, Brasil, asumirá la presidencia del departamento de vocaciones y ministerios; Rubén Antonio González Medina, obispo de Caguas, Puerto Rico, estará al frente del departamento de familia, vida y juventud; Edmundo Valenzuela Mellid, arzobispo de Asunción, Paraguay, presidirá el departamento de cultura y educación; Gustavo Rodríguez Vega, obispo de Nuevo Laredo, México, encabezará el departamento de justicia y solidaridad; y Heriberto Bodeant, obispo de Melo, Uruguay, será el presidente del departamento de comunicación y prensa. 

Entre las nuevas autoridades que orientará los itinerarios de la Iglesia latinoamericana, siete pertenecen al Cono Sur del continente –incluyendo Brasil– y tres a Centroamérica-México, mientras que la región Bolivariana y la región Caribe cuentan con un representante cada una. Los nombres de los directivos del Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina (CEBITEPAL) aún no se han dado a conocer.

Aproximadamente 80 personas, entre cardenales y obispos delegados de las 22 conferencias episcopales, integrantes de la Presidencia y directivos de los departamentos y centros del CELAM, así como algunos sacerdotes y laicos secretarios ejecutivos, participaron en las sesiones de la Asamblea que se desarrollaron entre el 12 y el 15 de mayo. Entre ellos, solamente 56 tuvieron derecho a voz y voto.

La Catedral Primada de América, en Santo Domingo, fue el escenario elegido para la eucaristía inaugural, presidida por el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, arzobispo de la iglesia particular que acogió la Asamblea.

Además de los espacios de diálogo, comunión y fe, que dieron paso a las elecciones de las nuevas autoridades del CELAM, la Asamblea también fue un momento propicio para socializar y evaluar la gestión realizada durante los últimos cuatro años, al tenor del Plan Global y de los 76 programas que se asumieron.

En este sentido, Aguiar Retes presentó su informe como Presidente saliente, destacando que en el cuatrienio 2011 – 2015 “se ha tratado ante todo de conformar un equipo de trabajo, más que de realizar simplemente trabajos de equipo; se fortaleció un trabajo orgánico entre los diferentes Departamentos y Centros, en un ambiente de comunión misionera; y se insistió en la consolidación de procesos pastorales, más que en la realización de eventos”.

En su presentación, el obispo mexicano mencionó los avances que se han dado con relación a la Misión Continental Permanente propuesta a partir de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano, en Aparecida (2007), así como las resonancias que el CELAM ha dado a la exhortación postsinodal Verbum Domini (2010), a la luz del texto joánico: “la Vida se manifestó, nosotros la hemos visto, y eso les anunciamos” (1Jn, 1,1-4). Aunque se han dado pasos significativos, enmarcados en la celebración del Año de la Fe (2012 – 2013), del Sínodo de la Nueva Evangelización (2012), de los 50 años del Concilio Vaticano II, y más recientemente, del Sínodo sobre la familia (2014 y 2015), Aguiar Retes también reconoció que “queda un largo camino por recorrer en este campo de la actividad misionera de la Iglesia, más ahora, cuando el papa Francisco en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium nos invita a ser siempre una Iglesia en salida”.

El legado de la Presidencia 2011 – 2015 constituye, claramente, un desafío para el nuevo equipo directivo que próximamente definirá su “hoja de ruta”. El balance que emerge de la XXXV Asamblea General sugiere que algunos temas merecen especial acompañamiento en perspectiva de continuidad y consolidación, como las buenas relaciones inter-institucionales con la Santa Sede, la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), los Dicasterios, la Vida Consagrada latinoamericana –representada por la CLAR–, las Comunidades Eclesiales de Base, los organismos de cooperación internacional, algunas instituciones cristianas y de otras confesiones con las que se promueve el diálogo inter-religioso, y, de modo particular, las teologías que se han desarrollado en América Latina, como es el caso de la Teología India que ha motivado la realización de cinco Simposios latinoamericanos, el último de los cuales tuvo lugar en Chiapas (México), en 2014.

Existen otros campos en los que también se han dado significativos avances, como la creación de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la actualización de las líneas pastorales afro-continentales, la reflexión en torno a la pastoral urbana y la pastoral universitaria, la generación de múltiples portales digitales al servicio de la evangelización del continente, la comunicación para la cultura del encuentro, las dialécticas en torno a la antropología trinitaria, por mencionar sumariamente solo algunos.

Por otra parte, en los últimos años, la proyección internacional del CELAM ha permitido que la Iglesia latinoamericana se posicione ante organismos como el Parlamento Alemán y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde se ha expuesto la crítica situación de los derechos humanos en el continente ante “la amenaza de la actividad extractiva sin rostro humano y sin ética”, según señaló en su momento el arzobispo de Huancayo (Perú), Pedro Barreto, quien presidía el departamento de justicia y solidaridad. Asimismo, el pasado 24 de marzo, el CELAM celebró un convenio marco con la Universidad de Notre Dame en Indiana (Estados Unidos) que, de acuerdo con Aguiar Retes, apunta “a una cooperación conjunta en labores de formación, investigación, asesoramiento, promoción social, intercambio académico de profesores y estudiantes, y en especial, el promover la realización de actividades que incidan en el ámbito eclesial y social”.

Por supuesto, en materia de infraestructura, la unificación de las sedes del CELAM y la integración de los Centros de Estudio, a raíz de la creación del CEBITEPAL con sus tres escuelas (Escuela Teológica, Escuela Bíblica y Escuela Social) y sus dos campos de trabajo (el Observatorio Pastoral y la Doctrina Social de la Iglesia); constituyen otro importante desafío para el cuatrienio que comienza.

A estos asuntos será preciso sumar las interpelaciones que se derivan de las realidades socio-eclesiales expuestas por los delegados de cada una de las regiones del continente, al igual que las perspectivas de “proyección del CELAM a la luz del magisterio del papa Francisco” que presentó el cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los obispos y presidente de la CAL, invitado especial de la Asamblea.

En el Mensaje Final suscrito por el nuevo Presidente del CELAM se expresa que los grandes desafíos identificados por la Asamblea serán asumidos como tarea en el nuevo período que comienza. “A la luz del Concilio Vaticano II, de Aparecida y del magisterio del primer Papa latinoamericano, queremos ser, cada vez más, una Iglesia, que como Pueblo de Dios, es misionera, misericordiosa y samaritana (Cf. EG 114). Una Iglesia urgida a ser ‘tienda de campaña’ que acoge y sirve a todos los que la sociedad descarta y desecha (Cf. EG 195). Una ‘Iglesia en salida’, centrada en Cristo y descentrada para ir al encuentro de las periferias. Una Iglesia fiel a su misión, que colabora con las personas de buena voluntad en la construcción de una sociedad más justa y solidaria”.

 

ÓSCAR ELIZALDE PRADA
PUBLICADO EN VIDA NUEVA No. 2.942




Documento sin título