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19 de Noviembre, 2015
Patricia Gualinga: "la naturaleza no es que sigue porque sigue, puede llegar a colapsar"

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Entrevista, dirigente indígena del pueblo Sarayaku de la Amazonía Ecuatoriana en el marco del encuentro de la Repam.

Saber vivir en uno o en otro ambiente establece una cadena de sabiduría generacional. Todos los pueblos de la tierra han acumulado una sabiduría que va de generación en generación en la sucesión del tiempo. Los sistemas de vida que preservan los ecosistemas de la naturaleza contienen en si un código de valores que enriquecen a todas las sociedades.

“La tierra es nuestra casa común”, afirmó el papa Francisco en la encíclica, que no aborda solamente la ecología sino toda la situación humana y los peligros que hay frente a ella. Detener los destrozos de la tierra para acumular una riqueza que se pudre en manos de algunos es un sinsentido de la vida. Vivir con dignidad humana respetando la dignidad de la creación es sabiduría. Por ello es necesario afrontar firmemente la voracidad del ser humano contra otros seres humanos y contra la creación. Esa voracidad solamente deja un legado de desastre y de muerte. Por ello ciertamente junto a la defensa de la tierra y frente a las medidas para afrontar el cambio climático, es necesaria una mejor distribución de la riqueza, porque donde a unos sobra a otros falta. Es parte del establecimiento de la justicia.

La Iglesia comprometida a fondo con las causas humanas como expresión del Evangelio que anuncia, debe ser oyente ante la voz de los pueblos y recolectora de aportes sabios fruto de periodos milenarios de tiempo y de historia.

Entonces la Iglesia discierne, planifica e impulsa iniciativas que son una contribución con las sociedades del mundo convirtiéndose en fermento del Evangelio que da vida.

Por ello el testimonio de Patricia Gualinga, recogido por Mónica Villanueva y que expresa no solo la lucha personal de defensa de la creación sino la de todo su pueblo Sarayaku ubicado en la región del Ecuador y de todos los pueblos de la región amazónica en el sur de américa. San Francisco de Asis se hubiera sentido acompañado en su sueño de reconocer y convivir con la creación como hermana que nos da vida y que nos arrulla tiernamente cuando llega nuestra muerte natural, paso a la plenitud, oxigenando nuestra alma y acompañándola por toda la eternidad.

VIVIR DE LA TIERRA SIN ASESINARLA.

Bogotá, Colombia, 18 de noviembre 2015 (SIGNIS ALC).- La Iglesia debe comprometerse como institución y ser aliada de la defensa de los derechos de la naturaleza para que el nuevo ser humano empiece a surgir. Quien dice así es la dirigente indígena Sarayaku, de la amazonía ecuatoriana, Patricia Gualinga, quien expuso la experiencia de lucha de su pueblo y su visión de futuro en el Encuentro de la REPAM, que se realiza en Bogotá, Colombia.

En un diálogo con Signis ALC, la representante indígena kichwa consideró que al momento existe una división "que no demuestra la integralidad que deberíamos tener con aquella espiritualidad que nace desde la naturaleza, pero que nace también de la parte espiritual celestial. Nosotros lo denominamos conexión, cielo y tierra", explicó.

Según dijo, "muchos ecologistas cometen el error de decir la Pachamama, la energía de la Pachamama y todo lo demás. Eso está muy bien pero no se olviden de la energía de Dios, de la parte celestial, la energía de la Pachamama, la creación de Dios, la energía de Dios, la ayuda espiritual del espíritu santo, yo creo que hace que las luchas sean exitosas".

Cuestionó que muchos creen que la lucha de los pueblos indígenas es solo por luchar, sin comprender que "nosotros venimos de bases espirituales fuertes conectados a la madre naturaleza, conectados a la parte de la madre tierra, pero también conectados a Dios y a la parte espiritual celestial. Yo siempre digo no olvidemos esa conexión, la iglesia tiene que empezar a generar un compromiso institucional porque hay muchos sacerdotes que son muy comprometidos, por ello venimos a pedir el compromiso y la alianza institucional católica porque yo soy católica en defensa de la naturaleza", dijo Patricia Gualinga.

Alertó que "estamos en un punto de no retorno", por lo que es urgente emprender en acciones en defensa de la naturaleza. "El mundo está preocupado por el cambio climático, los científicos están preocupados por el cambio climático, pero nuestros yachas ya lo dijeron hace muchísimos años atrás: cuidado, la naturaleza no es que sigue porque sigue, puede llegar a colapsar".

Para la dirigenta de relaciones internacionales del pueblo Sarayaku, estamos ya en "un punto de no retorno y consideramos que los pueblos que estamos luchando estamos en primera plana, por lo que debemos ser considerados como aquellos pueblos que ya mitigamos el cambio climático desde ya porque protegemos a la naturaleza. Creo que también debemos ser considerados como espacios de vida para el planeta, que la iglesia sea un aliado verdadero y fuerte y empiece a tocar el corazón de cada persona", remarcó.

Al ser consultada sobre cuál es la principal problemática que viven los pueblos indígenas de la amazonía, Patricia Gualinga señaló que "cuando las industrias extractivas, como petroleras, mineras, madereras, ingresan a los territorios de selva primaria generan los peores impactos, no solamente ambientales sino sociales y culturales, todo va de la mano. No es solo ambiental. Antes hablábamos de impactos sociales, ahora hablamos de impactos ambientales, pero no hay que olvidar que nosotros vivimos en ese ambiente, es decir es impacto al ser humano, entonces es una integralidad por la que hay que luchar".

"La naturaleza es parte de nosotros y nosotros somos parte de la naturaleza. Nuestra energía está atada entre sí. Si la naturaleza desaparece por causa de la contaminación nosotros también vamos a morir", dijo al cuestionar a las industrias extractivas que causan grandes impactos a la naturaleza, "por tratar de generar una economía a nivel de riqueza material, mientras que nosotros estamos hablando de riqueza espiritual, de una nueva forma de ver las cosas, de un emprendimiento nuevo, de repensar nuestro modelo actual para crear otro modelo que sea sustentable. En ese contexto, estamos luchando los pueblos indígenas y somos conscientes de esa realidad".

Según alerta, en la Amazonía ya se están sintiendo los efectos del cambio climático, pues se registran "crecientes tremendas, granizos de nieve que cae y que no es común en la Amazonía".

Explicó que el pueblo Sarayaku tiene una propuesta que se llama "selva viviente" y que la van a presentar en varios espacios internacionales, como en la COP 21, donde desarrollarán "varios eventos paralelos" para hablar de la naturaleza. "San Francisco hablaba con la naturaleza y nuestros Yachacs hablan con la naturaleza y el ser humano cuando siente sensibilidad puede hablar con la naturaleza y eso sería muy lindo porque podríamos escuchar lo que nos dice la naturaleza y la selva viviente trata de eso. Esa relación que el ser humano tiene que desarrollar con la naturaleza y el reconocimiento de aquellos seres protectores de la naturaleza".

Según remarcó, la propuesta fundamental que el pueblo Sarayaku quiere presentar es "en el plano espiritual", pero también para que los gobiernos tomen decisiones, porque "si queremos combatir el cambio climático hay que incorporar la visión y cosmovisión de los pueblos indígenas", dijo.

Al referirse al modelo de vida, Patricia Gualinga insistió en el derecho que tienen los pueblos indígenas para "poder escoger qué nos conviene y qué no nos conviene y crear realmente un modelo que sea sustentable. No estamos muy románticos en decir bueno nosotros vamos a vivir en los árboles, con una economía de subsistencia y ese es nuestro modelo de vida porque eso no va a ser funcional, pero sí podemos demostrar que hay pueblos que hayan desarrollado un modelo alternativo, sustentable, digno, que ellos mismos han escogido según la visión, la cultura, la cosmovisión, y que no sean tachados de pobres, con un ambiente sano, con un río limpio, con una comida orgánica, con una energía alternativa, con unas estructuras propias, valoradas como arte, porque tenemos estructuras hermosas, valoradas en la dignidad y el conocimiento ancestral", señaló.

Aclaró que no están "hablando de una hegemonización total", sino que habrá pueblos con modelos diferentes, que pueden ser considerados alternativas diferentes. Estamos conscientes que grandes ciudades que sobreviven con energías del modelo extractitvista no pueden hacer una cambio inmediato, pero sí tiene que empezar el cambio, porque si no estamos en un punto de no retorno, como lo dicen los científicos", concluyó.

Redacción SIGNIS ALC

Entrevista: Mónica Villanueva

http://signisalc.org/noticia/iglesia-debe-ser-aliada-defensa-derechos-naturaleza-patricia-gualinga

Autor: Noticelam
Fuente y foto: Signis




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