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29 de Febrero, 2016
Profetas, Apóstoles y Pastores del Siglo XXI

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Nuevo Obispo para Zacapa y Esquipulas, Guatemala

El 22 de Febrero de 2016, el sitio oficial del Vaticano en idioma Italiano, informó sobre el nombramiento del nuevo Obispo para Zacapa y Esquipulas. La nunciatura Apostólica en Guatemala, como es usual en esos casos emitió un comunicado en el que informó que: “La nunciatura apostólica en Guatemala tiene el honor de informar que el (dia de hoy) 22 de Febrero de 2016, el Santo Padre Francisco ha nombrado Obispo de Zacapa y Santo Cristo de Esquipulas al Reverendo Padre, Ángel Antonio Recinos Lemus, del clero de la diócesis de Jutiapa, hasta ahora Párroco de la Parroquia “Nuestra Señora de Lourdes”, el progreso Achuapa, Diócesis de Jutiapa.

 

¿Quién es el Padre Ángel Antonio Recinos Lemus?

El Padre Ángel y nuevo Obispo de Zacapa y Esquipulas es un sacerdote guatemalteco, bien preparado y al mismo tiempo, amigo cercano, de personalidad sencilla y campechana. Nació el 2 de Agosto de 1963 y vivió sus primeros años en la aldea Azulco, Jalpatagua, Jutiapa, en el oriente de Guatemala.  Realizó los estudios de primaria en la escuela local, y los  estudios de educación básica, en el Instituto del Municipio de Moyuta Jutiapa. Fue madurando en su crecimiento humano en medio de su familia conformada por sus Padres Don Alberto Recinos Martínez, su Señora Madre Doña Mercedes Delia Lemus Rodríguez y sus hermanos: Esteban Armando, Francisca Isabel, Juana Maricela, Delia Etelvina,  Simón Alberto y Flor de María que en paz descanse. Nació por tanto en una familia católica guatemalteca, en la que se le inculcó los valores humanos, sociales y cristianos. El aire del área rural propio del país de la eterna primavera llenó sus pulmones en los primeros años de su niñez y adolescencia.

Siendo joven, terminados sus estudios de educación básica, inició sus estudios de Bachillerato en Ciencias y Letras en la misma localidad en los años 1979, 1980, tiempo en el que recrudecía en el País la violencia política de los años de las dictaduras militares instaladas en la época. Terminados sus estudios de bachillerato, se inclinó por los  estudios de ingeniería en informática y ciencias de la comunicación en la Universidad Francisco Marroquín, los cuales realizó entre los años 1981 y 1985

Terminada esta etapa de sus estudios, sintió el llamado a descubrir su vocación al Sacerdocio y fue así como ingresó al Seminario Mayor Nacional de la Asunción el año 1987 para iniciar sus estudios de filosofía y teología los cuales concluyó en el año de 1993. A corto tiempo de haber terminado sus estudios de teología, recibió la orden del diaconado en Moyuta Jutiapa el 4 de Diciembre de 1993. Ya para 1994, fue nombrado para la Parroquia Santa Catarina Mártir, Quezada Jutiapa, allí desempeñó su servicio pastoral. Posteriormente fue nombrado para ser encargado del Seminario Menor de Jalapa. Recibió la ordenación sacerdotal el 3 de Diciembre de 1994. Pasó a servir como Vicario Parroquial de la parroquia Santa Catarina Mártir, Quezada, Jutiapa en los años 1995 a 1996.

En 1997 realizó un curso de planificación pastoral en el Itepal, centro de formación del Consejo Episcopal latinoamericano con sede en Bogotá, Colombia.

Entre 1997 y el año 2000, siendo párroco de la Parroquia San  Luis Jilotepeque, Jalapa, fue también representante de la Diócesis en la Pastoral indígena de la Conferencia Episcopal de Guatemala. Al mismo tiempo participó en los años 1998 y 1999 como representante nacional en los encuentros de la red informática para américa Latina riial, realizados en República Dominicana y México.

Del año 2000 al  2003 vivió en Roma, realizando estudios de Licenciatura en teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana, con sede en esa ciudad de Italia.

En Enero del 2004, fue llamado como formador y profesor del Seminario Mayor Nacional de la Asunción, periodo en el que fue Director académico del Instituto teológico y profesor de Biblia. En estas funciones de servicio ministerial y pastoral a la Iglesia estuvo hasta el año 2009.

En Diciembre del año 2009 fue nombrado Párroco de la parroquia Santiago Apóstol Mataquescuintla, Jalapa. Allí desempeñó su ministerio con alegría y entrega generosa a la feligresía de la parroquia realizando la misión pastoral y de cura de almas, sin olvidar los problemas sociales y sociopolíticos. Por eso fue encargado diocesano de la animación de la Pastoral bíblica de la Conferencia Episcopal de Guatemala y en el año 2014 organizó el diplomado: “participación ciudadana y Derechos humanos”, que fue un programa interuniversitario de la asociación de universidades Jesuitas de América Latina y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.

Por esa labor que fue tan valiosa para toda la sociedad del municipio, en el año 2015 fue galardonado con la Orden “Defensores de la vida”, por la municipalidad de la Villa de Mataquescuintla, Jalapa.

 

Fue el 7 enero de 2016, que tuvo que despedirse de su querida Parroquia de Mataquescuintla donde sirvió con gran generosidad por seis años para asumir como Párroco de la Parroquia Nuestra Señor de Lourdes, el Progreso Achuapa, Jutiapa.

No habían Pasado ni dos meses de haber llegado a la nueva parroquia, cuando fue anunciado a través de los distintos medios oficiales y de comunicación, el nombramiento como nuevo Obispo de Zacapa y Esquipulas  emitido por su Santidad el Papa Francisco.

Dándole una mirada al camino que Dios ha trazado por medio de su servicio y entrega pastoral como diácono y Presbítero, no cabe duda que el Espíritu de Dios ha estado presente y que es el mismo Espíritu que estuvo presente en los profetas y en los apóstoles. Ese mismo Espíritu se hace presente también en los pastores del siglo XXI, y seguirá conduciendo en adelante el servicio que por medio del ministerio del episcopado se ofrece al Pueblo de Dios para que tenga vida en abundancia. Ese es el servicio que Dios dona por medio del Pastor que desde las fuentes del Evangelio busca la “vida, y vida en abundancia para su querido pueblo”.

El siglo XXI se caracteriza por los grandes desafíos, sociedades modernas que padecen de los mismos males de hace siglos. Hay un gran avance de las ciencias y la vida se revuelve en realidades, por lo que necesita pastores que dejándose iluminar por El Espíritu de Dios sean los nuevos Moisés que conduzcan al Pueblo a la tierra de la vida, en esta historia y en la eterna.

 

Autor: Noticelam
Fuente: Nunciatura en Guatemala y Noticelam.




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