Video: LATIDOAMÉRICA
Conferencias Episcopales
   
Medios Asociados
   
 
Noticias
07 de Marzo, 2016
La huella del misionero de la Misericordia y de paz

Imprimir
Imprimir

Balance de la visita del Papa a México.

El Papa francisco pasó por México. Su visita ahora ya es un hecho histórico. No cabe duda que ha dejado un legado a México. Su presencia, gestos y palabras marcaron a México. No fue una visita estéril ni diplomática, sino una visita del  Pastor de la Iglesia católica, del Papa, del pontífice, que anuncia la justicia de Dios, que sacude conciencias y que tiende puentes de relaciones para la construcción de otro mundo posible.

Hablando del impacto de la llegada del Papa a México, Monseñor José Luis Chávez Botello, Arzobispo de Antequera Oaxaca, describía los dones humanos y espirituales del Pontífice. Explicaba cómo figuras como la del Papa, sobrepasan los tiempos, la historia y las épocas, así como a la misma Iglesia. El arzobispo decía lo siguiente:

“Las personas que logran esta calidad humana rebasan las fronteras de raza, cultura, credo y de su tiempo; son reconocidas y admiradas porque muestran en su vida la dignidad y grandeza de la vida humana, nos centran en lo más importante y valioso de toda persona por lo que debemos luchar; son personas concretas que inspiran y mueven al bien común como Ghandi, Luther king, Mandela, la beata Teresa de Calcuta o Malala entre otros; respondieron a situaciones concretas con su vida. La calidad humana y la calidad de la fe nunca pueden separarse, se atraen y se alimentan mutuamente, unen.

He escuchado que el Papa Francisco ya rebasó la estructura de la Iglesia; ¿por qué?; sin duda porque su vida y su palabra tocan lo fundamental y común a toda persona, aporta algo que la humanidad necesita hoy; de allí su atracción y grande autoridad en todos los rincones, razas, clases sociales y religiones. De aquí la expectativa y grande esperanza por su visita a México; su mensaje, desde las celebraciones y variados encuentros, unidos a signos y gestos que lo caracterizan, serán como rocío que transmite paz al corazón y mueve a vencer la indiferencia para erradicar la violencia, medicina para atender enfermedades sociales, fuerza para luchar contra el mal que nos daña.

Los encuentros con indígenas, familias, jóvenes, migrantes, sacerdotes y religiosas, son muestra de la prioridad del pastor. Estas celebraciones y encuentros del Papa serán seguidos por millones de hombres y mujeres, católicos y no católicos de México y del mundo, porque saben que podrán recibir alimento nutritivo para su vida: una palabra de afecto y de esperanza que caldee el corazón, nos centre en lo fundamental de la vida y nos estimule a construir la familia humana. Nos urge en México una reforma social integral que propicie el surgimiento de hombres y mujeres maduros y de calidad humana”

Después de la visita del Papa a México nos preguntamos ahora ¿qué pasará con el legado que el Papa dejó para la Iglesia y sociedad Mexicana?

El Padre Antonio Camacho Muñoz, Secretario Ejecutivo de la Comisión de comunicaciones de la Conferencia Episcopal de México, nos ofrece un balance de la visita del Papa, en este balance indica que “queda para los mexicanos una gran tarea”.

La Conferencia Episcopal de México, emitió un comunicado titulado: “Gracias Papa Francisco, gracias México”. En el hacen un recuento de lo que significó la presencia y Palabra del Papa en ese país. En el comunicado afirman que “Por nuestra parte, los obispos nos comprometemos a reflexionar las palabras que nos dirigió y a esforzarnos para asumir los retos que tan sabiamente delineó, procurando reflejar a todos la ternura de Dios.”

Les ofrecemos el balance recogido Por el Padre Camacho y el comunicado de agradecimiento de la Conferencia episcopal de México, firmado por el Presidente del episcopado mexicano.

 

Balance de la Visita del Papa a México

 

P. Antonio Camacho Muñoz, MG

 

El Papa Francisco permaneció en México del 12 al 17 de Febrero y durante 6 días visito 6 sedes en 5 estados: la Ciudad de México; Ecatepec, Estado de México; San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez en el Estado de Chiapas; Morelia, en el Estado de Michoacán y Ciudad Juárez, en el Estado de Chihuahua.

Más de diez millones y medio de personas participaron en las misas, encuentros y vallas. Los medios de comunicación hicieron posible que millones de personas siguieran la visita papal en México y en 140 países. Se acreditaron a más de 4 mil periodistas, entre los que hay que destacar que los medios católicos se hicieron presentes en todas las sedes.

Participaron niños, adolescentes, jóvenes, adultos, Adultos mayores, enfermos, encarcelados, familias enteras, policías, seguridad, políticos, gobernadores y el Presidente de la República.

Francisco es una persona con un carisma y un don especial, sencillo y humilde, que habla con una forma muy peculiar, cercana y entendible; pero ante todo, Francisco es el Papa, el Vicario de Cristo, el Sucesor de San Pedro, el que lleva la Iglesia a Cristo.

Para algunos fue una Visita de Estado, para otros, la de un gran personaje, para muchos la Presencia de Cristo. En cada lugar donde estuvo o pasó el Papa, generó en las personas una experiencia personal y el sentimiento que quedó en su corazón lo atesoran como un gran recuerdo. Para unos pocos, fue la oportunidad de hacerse una selfie y sacar provecho político. Pero también, es cierto, que para otros fue una oportunidad de conocer otro rostro de la Iglesia y de su jerarca principal.

Cortamente fue una Visita Pastoral, donde el Santo Padre, en todos sus mensajes, homilías y alocuciones, así como en el Ángelus, nos deja una gran tarea por realizar. Llegar a ser una Iglesia de Salida, donde todos los bautizados nos sintamos comprometidos con nuestra Fe y alimentados en la Eucaristía para ir a las periferias, tanto geográficas como existenciales.

El Papa Francisco no vino a solucionar problemas, como dijo antes del viaje a México en una videoconferencia, no soy un rey mago. “Voy como Peregrino”. Eso es lo que tenemos que aprender, que somos peregrinos, no se resuelve desde fuera sino desde dentro. Todo lo que nos animó a realizar es para que pongamos nuestra parte y lo que nos corresponde. No es la primera vez que escuchamos este mensaje, ya otros Papas, en 6 visitas anteriores lo han dicho, y podemos preguntarnos ¿qué hemos hecho?, ¿cuán comprometidos estamos? O ¿Solo somos católicos cuando nos visita un Papa?, porque hasta los políticos, en un estado laico, asistieron a misa.

El éxito no se mide en millones de participantes o en cientos de miles de likes; ahora que se fue el Papa Francisco ¿qué vamos hacer?

Como creyentes en Jesucristo, nuestra Fe está puesta en el Resucitado. La invitación es a dar un testimonio creíble: Ahora es  tiempo de conversión, es tiempo de salvación, es tiempo de misericordia… 

Sabemos que “siempre hay posibilidad de cambio, estamos a tiempo de reaccionar y transformar, modificar y cambiar, convertir lo que nos está destruyendo como pueblo, lo que nos está degradando como humanidad. La misericordia nos alienta a mirar el presente y confiar en lo sano y bueno que late en cada corazón. La misericordia de Dios es nuestro escudo y nuestra fortaleza.

Estamos llamados a ser Profetas de la misericordia, con un corazón comprensivo y los pies acompañantes de la Iglesia que abre sus brazos y sostiene” a cada ser humano. (Papa Francisco, Homilía en Ciudad Juárez, 17 de febrero).

 

México, 29 de febrero de 2016

 

¡Gracias Papa Francisco! ¡Gracias México!

 

Han pasado unos días desde que el Papa Francisco vino a nuestra Patria como misionero de misericordia y paz para confesar con nosotros la fe en Dios y visitar a la Madre de Guadalupe. Agradeciendo al Señor las grandes bendiciones que nos concedió en esos inolvidables días, queremos decir:

Gracias Santo Padre por su oración, sus gestos, sus palabras y su testimonio, que nos han transmitido la ternura de Dios. Gracias por recordarnos que la Virgencita, que ha acompañado y acompaña la gestación de esta bendita tierra, nos invita a levantar la vida de todos los mexicanos.

Gracias por compartir nuestros sufrimientos y ayudarnos a valorar nuestro patrimonio, nuestras raíces y nuestra cultura e identidad, para proyectarnos hacia el futuro. Gracias por hacernos ver que México es un gran país, y que aunque la noche parezca enorme y oscura, existen muchas luces que anuncian esperanza.

Gracias por animarnos a forjar en el presente un futuro esperanzador, empeñándonos en el bien común, siendo justos, honestos y solidarios.

Por nuestra parte, los obispos nos comprometemos a reflexionar las palabras que nos dirigió y a esforzarnos para asumir los retos que tan sabiamente delineó, procurando reflejar a todos la ternura de Dios.

Junto con nuestra gratitud a Dios y al Papa, agradecemos también al Presidente de México, al Estado Mayor Presidencial, a las autoridades federales, estatales y municipales, a los bienhechores, a los voluntarios y a todos los que colaboraron en este viaje apostólico.

Así mismo, agradecemos a los más de diez millones y medio de personas que participaron en las misas, encuentros y vallas, dando ejemplo de que los mexicanos podemos expresarnos, convivir, celebrar y actuar con orden y responsabilidad.

Nuestra gratitud también se dirige a los medios de comunicación, que hicieron posible que millones de personas siguieran la visita papal en nuestro país y en 140 naciones.

Conscientes de que la gratitud debe traducirse en compromiso, invitamos a todos a reflexionar en los mensajes que el Papa nos dirigió y a ponerlos en práctica, confiando en la ayuda de Dios y en la intercesión de la Virgencita de Guadalupe.

Y por favor, como el Santo Padre nos pidió, recemos por él.

 

+José Francisco, Cardenal Robles Ortega
Arzobispo de Guadalajara
Presidente de la CEM

 

Autor: Noticelam
Fuente: Conferencia Episcopal de México




Documento sin título