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27 de Junio, 2016
Evangelizadores con Espíritu

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Tercer Núcleo teológico del Plan Global CELAM

Entre el 23 y el 26 de Agosto de 2016 se realizará en la sede de la Conferencia episcopal de Colombia, la reunión de coordinación. En ella participan los miembros de comisiones de obispos de los departamentos y las escuelas del CELAM. Así mismo participan los presidentes de las Conferencias Episcopales de América latina y el Caribe. Es un encuentro hermoso de comunión y compromiso al servicio de la iglesia que peregrina en estos veintidós países del continente. Es una gracia que la iglesia en esta porción del mundo cuente con tan importante organismo.

De esa manera se puede sentir de manera eficaz la gracia del Espíritu Santo que la sostiene y la renueva. Se puede palpar por esa gracia, una iglesia dócil a las mociones del Espíritu que la guía y la ilumina.

Todos somos parte de esta iglesia, laborando en la viña del Señor en distintos lugares,  en sus obras y misiones;  y damos gracias al Padre por la efusión del Espíritu que impulsa la obra de la Iglesia, la sostiene, la anima y la hace profeta en medio de la realidad humana.

Desde el inicio del presente cuatrienio les hemos estado ofreciendo el Plan  Global CELAM 2015 – 2019. En cada edición de Noticelam hemos presentado un segmento del plan que nos permita conocerlo, adentrarnos y comprometernos para su realización. Plan que nos ayude a su vez como brújula para nuestros propios planes como conferencias episcopales, diócesis, parroquias y organismo eclesiales que servimos dentro de los distintos ámbitos de nuestra sociedad latinoamericana.

Les ofrecemos en esta sección el tercer núcleo teológico: “Evangelizadores con Espíritu”. Que podamos redescubrir y profundizar la presencia del Espíritu de Dios en nuestra vida eclesial y como fundamento de nuestra tarea pastoral Evangelizadora al servicio del Reino de Dios y al servicio del ser humano, nuestros hermanos y hermanas, que peregrinan en américa latina y el Caribe.

TERCER NUCLEO

EVANGELIZADORES CON ESPIRITU

 “Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo” (Jn 20, 22) 118. El beato Pablo VI decía que ojalá el mundo actual no vaya a recibir la Buena Nueva a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos; sino a través de misioneros que irradien en su vida el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el Reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo88. La alegría de la Buena Noticia 119. El evangelista Lucas nos habla de la alegría como un elemento característico del discipulado. Cuando los discípulos de Jesús regresan de sus primeras correrías misioneras, están llenos de gozo: “Los setenta y dos enviados volvieron con gran alegría y le decían: ´Señor, hasta los demonios nos obedecían en tu nombre´” (Lc 10, 17). Jesús les aclara que no deben estar alegres por el poder que les ha dado sino por el amor que han recibido como regalo del Padre: “Pero no se alegren de que los espíritus malignos les obedezcan, sino de que sus nombres ya están escritos en el cielo” (Lc 10, 20). Esta alegría de Jesús es el signo de que ha llegado el Reino de Dios, porque “los ciegos recobran la vista, los paralíticos caminan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia la Buena Noticia a los pobres” (Mt 11,5). El estilo misionero de la misericordia 120. La situación de los pobres en el Continente, marcada por el sufrimiento, la inequidad y la injusticia, nos urge a vivir como Iglesia samaritana (cf. Lc 10, 25-37), recordando que “la evangelización ha ido unida siempre a la promoción humana y a la auténtica liberación cristiana”89. La Iglesia, como el buen samaritano, dejando a un lado todo tipo de auto-referencialidad, debe olvidarse de sí misma, y salir al encuentro de las personas heridas y abandonadas para curarlas con el bálsamo de la misericordia. Por eso, el Papa Francisco dice: Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas... Y hay que comenzar por lo más elemental90. 121. Por tanto, la alegría de evangelizar debe estar acompañada por la acción misericordiosa del Padre que se expresa a través de la cercanía afectuosa, la escucha, la humildad, la solidaridad, la compasión, el diálogo, la reconciliación, el compromiso con la justicia social y la capacidad de compartir, como Jesús lo hizo91. Evangelizadores con espíritu 122. La alegría de evangelizar es inspirada por el Espíritu Santo. Cada cristiano desde su bautismo es ungido por el Espíritu y constituido por Él en hijo adoptivo del Padre (cf. Rm 5, 5; Ef 1, 5; Gal 4, 4-5) y Templo del Espíritu Santo (1 Cor 6, 19; 3, 16). Esta condición nos invita a ser evangelizadores con Espíritu92: Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que se abren sin temor a la acción del Espíritu Santo. En Pentecostés, el Espíritu hace salir de sí mismos a los Apóstoles y los transforma en anunciadores de las grandezas de Dios, que cada uno comienza a entender en su propia lengua. El Espíritu Santo, además, infunde la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente. Invoquémoslo hoy, bien apoyados en la oración, sin la cual toda acción corre el riesgo de quedarse vacía y el anuncio finalmente carece de alma. Jesús quiere evangelizadores que anuncien la Buena Noticia no sólo con palabras sino sobre todo con una vida que se ha transfigurado en la presencia de Dios93. 123. Evangelizadores que oren y trabajen, que cultiven su relación con el Padre, unidos a Jesucristo, que nos amó primero, que nos invita permanentemente al encuentro con Él y a testimoniar ese amor mediante el compromiso y la entrega de sí, sobre todo entre los más pobres y desde el corazón del Pueblo de Dios, haciendo al discípulo cercano a todos, agradecido de la obra de Dios e intercesor de sus hermanos. 124. Evangelizadores con Espíritu poseedores de un corazón alegre (Fil 4, 4) y misericordioso a imagen del Padre (cf. Ef 2, 4; Ex 34, 6) que nos ha constituido en Jesucristo como sus hijos e invitados a reflejar esta misma misericordia y ternura94. 125. Evangelizadores con Espíritu que confían en el poder del Señor Resucitado que jamás defrauda y confiados también en la presencia permanente del Espíritu Santo que “viene en ayuda de nuestra debilidad” (Rm 8, 26). 126. Evangelizadores con Espíritu que, desde el corazón del pueblo latinoamericano y caribeño, reciben el Don de Jesucristo a su Pueblo-Iglesia en María su Madre95, la llena de alegría y de gracia (cf. Lc 1, 28), la llena del Espíritu (Lc 1, 35). 93 EG 259. 94 Cf. Bula Misericordiae Vultus - MV 10. 95 EG 285. 61 PLAN GLOB 

Detenemos la mirada en María y reconocemos en ella una imagen perfecta de la discípula misionera. Ella nos exhorta a hacer lo que Jesús nos diga (cf. Jn 2, 5) para que Él pueda derramar su vida en América Latina y El Caribe. Junto con ella, queremos estar atentos una vez más a la escucha del Maestro, y, en torno a ella, volvemos a recibir con estremecimiento el mandato misionero de su hijo: Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos (Mt 28, 19). Lo escuchamos como comunidad de discípulos misioneros, que hemos experimentado el encuentro vivo con Él y queremos compartir todos los días con los demás esa alegría incomparable96.

 

Autor: Departamento de comunicación y Prensa
Fuente: Plan Global CELAM
Foto: Comunidad San Cristóbal Táchira




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