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17 de Mayo, 2016
Es insuficiente solo con el acompaņamiento pastoral para los desplazados, refugiados, migrantes e itinerantes

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CELAM. La Iglesia en su quehacer evangelizador (II) (No. 73-84)

El Plan global Celam, refleja la globalidad de la realidad latinoamericana y caribeña, de igual manera el quehacer eclesial y pastoral. Noticelam ha querido poner frente a nuestra mirada el marco de la realidad del continente, así como su marco doctrinal. Estos reflejan el contexto de toda la región. Probablemente hayan matices y aspectos que no sean recogidos, pero el plan global es una radiografía bastante bien lograda gracias a la interacción de comunión en el que la Iglesia latinoamericana y Caribeña se ha ido ejercitando a lo largo de 60 años.

Los programas y pasos son el marco práctico del actuar del CELAM, pero todos están dirigidos en tres líneas que son fundamentales, esenciales, importantes y que este organismo de comunión y colegialidad debe tener siempre claro:

  1. La línea del trabajo al interno del organismo para que se siga perpetuando en el servicio. Algunos programas y pasos deben estar orientados en esta dirección.
  2. La línea de trabajo dirigida hacia las iglesias nacionales en cada país y particulares en la medida de lo posible. Son numerosas las diócesis en el continente y no será posible realizar acciones hacia cada una de ellas. La importancia de esto descansa en que a través de ellas se llega a las parroquias y a las comunidades cristianas que son la vida concreta y el alma de la iglesia, así como a movimientos y diversas instancias que conforman la Iglesia.
  3. La tercera línea es la que va dirigida a la sociedad, hacia otros credos religiosos, al mundo, a la gente, dentro y fuera del ámbito eclesial. En este sentido es también importante lo que va dirigido hacia los sistemas de gobiernos, los Estados, sin casarse con el poder. Aunque casarse con el poder es mas cómodo, pero la iglesia que se casa –vive en matrimonio o contubernio- con los poderes, termina siendo esclava de ellos y pierde la frescura del Espíritu y del Evangelio. El Papa Francisco ha ofrecido mucha iluminación al respecto.

La Iglesia ciertamente puede contribuir a la construcción de sistemas políticos y económicos  justos, si se aferra al Evangelio y actúa desde el, con la libertad del Espíritu. El plan Global Celam tienen este contenido importante, la visión de este cuatrienio es una visión de fermento y de compromiso al estilo del espíritu del Reino.

En las ediciones anteriores les presentamos el marco de la realidad. En Noticelam 121 iniciamos la presentación del marco o núcleos doctrinales. Hay que tomar en cuenta que américa latina creó la metodología de trabajo de ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar.

En el marco del presente cuatrienio, camino que vemos inspirado por el soplo del Espíritu, se busca el logro del objetivo general dedicando un año a cada aspecto del Plan, así como lo explica Monseñor Juan Espinoza secretario general en una de las entrevistas que hemos publicado en el portal CELAM. El año 2016 está dedicado a enfatizar en una iglesia en salida. El año 2017 el énfasis será “pobre para los pobres”. El año 2018 enfatizará en “la conversión pastoral” y el año 2019 será el “dialogo con el mundo”.

Siguiendo con la presentación del plan global les entregamos ahora otro segmento, de tal manera que podamos digerirlos y aprovechar la riqueza que ofrece, pues tanto el marco de la realidad como el marco teológico hacia el marco pastoral es iluminador para nuestros procesos y planes pastorales en las diócesis, parroquias, movimientos y comunidades. Así como en diversos organismos eclesiales.

Le ofrecemos en esta publicación los números del 73 al 84, relacionados con las “Acciones Evangelizadoras” en el continente. Un diagnóstico que nos permite ver la realidad eclesial y pastoral así como los desafíos ante la realidad que con corazón de pastores atendemos desde el Evangelio.

 

Acciones evangelizadoras 

 73. Constatamos con gran esperanza que cada vez son más las Iglesias particulares que ponen en marcha la renovación de la pastoral catequética, desarrollando procesos de iniciación a la vida cristiana, elaborando itinerarios tanto para adultos como para niños, adolescentes y jóvenes.

 74. No obstante, persisten prácticas catequísticas caducas. En muchas partes, la iniciación cristiana ha sido pobre o fragmentada; la catequesis es ocasional, doctrinal y sacramentalista, sin procesos orgánicos ni integrados a la pastoral de conjunto. Los servicios catequísticos de las parroquias carecen con frecuencia de una colaboración cercana de las familias. Los párrocos y demás responsables no asumen con mayor empeño la función que les corresponde como primeros catequistas.

75. En la Liturgia, y en particular en la Eucaristía, se ha acentuado más la dimensión celebrativa y festiva de la fe cristiana, centrada en el misterio pascual de Cristo. En este campo, también podemos apreciar algunos esfuerzos por inculturar la liturgia en los pueblos indígenas y afroamericanos, pero resultan aún insuficientes y, la mayoría de ellos, aislados y sin acompañamiento alguno.

 76. Aún percibimos en algunas Iglesias una liturgia desencarnada, con énfasis en el ritualismo. De igual manera, es preocupante el crecimiento de una espiritualidad individualista. Muchos cristianos sólo viven el encuentro con Cristo en forma privada y aislada.

77. Una de las grandes riquezas de nuestra Iglesia latinoamericana y caribeña es la piedad popular, especialmente la piedad eucarística, la devoción mariana y de los santos. No obstante, aún vemos en algunos países que la piedad popular no logra integrarse a los planes pastorales de las diócesis y parroquias, convirtiéndose en una pastoral “paralela”.

78. Los diferentes movimientos de pastoral familiar han desarrollado una buena labor. En la mayor parte de las diócesis y en un gran número de parroquias, existe la preparación para el sacramento del matrimonio y una pastoral familiar cada vez más organizada con la participación de los laicos. Un fenómeno positivo que se ha venido presentando en los últimos años, tiene que ver con el llamamiento que se hace desde las parroquias a las parejas que viven en unión de hecho y que sin tener impedimento jurídico pueden celebrar el sacramento del matrimonio. En el campo académico, se han promovido los Institutos de Familia y diplomados o  especializaciones en Terapia y Consejería Familiar. Hay acompañamiento a las parejas y familias, especialmente en momentos significativos para ellas.

79. Pese a los grandes esfuerzos, no siempre se ha logrado mantener una pastoral familiar orgánica, integrada en la pastoral de conjunto. La preparación para el sacramento del matrimonio se mantiene como exigencia; sin embargo, en muchas ocasiones, no responde con eficacia a los desafíos de la realidad socio cultural actual. Igualmente, es difícil el seguimiento y el acompañamiento a las parejas que celebran el sacramento, pues no logran tener un sentido de pertenencia a la vida parroquial. La formación de agentes para la pastoral familiar no tiene la fuerza necesaria. La educación en el amor y la sexualidad para las nuevas generaciones es precaria y no enfocada en el verdadero sentido del amor.

80. El mundo juvenil, por la riqueza y la esperanza que suscita y por las dificultades que presenta, ha sido siempre mira de la Iglesia en su acción pastoral. Muchos han sido los estilos de incorporación del universo juvenil, teniendo conciencia que siempre puede ser mayor y que las respuestas pueden ser siempre más pertinentes. La presencia de los jóvenes en las Iglesias particulares les da siempre un gran dinamismo y vitalidad. Pero, al mismo tiempo, se percibe la necesidad de una mayor formación en su participación e involucramiento ciudadano.

81. En América Latina y El Caribe, la situación de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada es diversa. En algunos países se mantiene estable, en otros ha habido un repunte, pero, en la mayoría, ha disminuido paulatinamente. A pesar de esta situación, se siguen creando nuevos seminarios, y se realizan esfuerzos por la unificación de los criterios formativos, con la revisión de los programas y las acciones de la pastoral vocacional; al respecto, se ve la importancia de profundizar en la dimensión kerigmática y de la iniciación cristiana en la vida de los seminaristas.

82. Innumerables iniciativas laicales en el ámbito social, cultural, económico y político, se dejan inspirar en los principios permanentes, en los criterios de juicio y en las directrices de acción provenientes de la Doctrina Social de la Iglesia.

83. Se valora el desarrollo que ha tenido la pastoral social como expresión concreta de la opción preferencial por los pobres, así como la riqueza del voluntariado en los más diversos apostolados con incidencia social. Aun así, el enfoque asistencialista predomina sobre los programas de promoción humana, incidencia política y transformación de la realidad.

84. Algunas Iglesias particulares han desarrollado importantes experiencias de evangelización en el área de la salud, el mundo del trabajo, la infancia, la movilidad humana, el turismo y otras pastorales específicas. Sin embargo, no se asume suficientemente en muchas de las Iglesias particulares la pastoral carcelaria, ni la pastoral de menores infractores y en situaciones de riesgo. De igual manera, es insuficiente el acompañamiento pastoral para los desplazados, refugiados, migrantes e itinerantes.

 

Autor: Noticelam
Fuente: Plan Global CELAM.




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