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23 de Mayo, 2016
Los movimientos Eclesiales son espacios para la renovación espiritual

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Pero se vuelven auto-referenciales y por sus intereses pueden desvincularse de la iglesia

De la realidad que nos interpela, que les hemos estado presentando, ahora les ofrecemos la última parte. Los números del 85 al 93. El análisis eclesial, detecta las situaciones y las ubica, permite descubrir de alguna manera las claves y conocer los desafíos. Por ello también, el análisis ofrece luces para ver. Este análisis no debe ser diplomático, en el sentido que evada las situaciones, ni suave por conveniencia, sino claro y sincero.

El quehacer evangelizador en américa latina palpita y cabalga a todo galope y con entusiasmo. Asume las realidades como son,  pero a veces es temeroso, desorientado o inseguro. Parte del quehacer evangelizador tiende, por un buen número de sus agentes, a acomodarse al poder y no abrirle camino a los problemas y a la vida, tal como el Evangelio exige. El fin evangelizador es el mismo por el cual Cristo se hizo hombre y vivió 33 años en la tierra en la que experiencia el caos y el dolor: instaurar y dejarle paso al crecimiento del Reino de Dios.

Es en la sociedad y en las realidades sociales que el evangelio debe caer como semilla del Reino. Y son las realidades sociales el termómetro que mide la presencia o la ausencia de este Reino.

El momento actual de la Iglesia universal, con toda humildad, hay que decir que  se ve empapado por lo que en América latina ha ido germinando y germina. Pero hay que ser humildes al reconocer que el momento actual, exige de humildad para seguir encontrando en el peregrinar del quehacer pastoral y evangelizador, brechas que se conviertan en nuevos caminos, y que aunque el Reino de Dios florece, palpamos también con fuerza los grandes males del anti-reino en este continente.

El análisis sobre el quehacer evangelizador nos permite como iglesia al estilo de los grandes santos, discenir las realidades para encontrar caminos en el quehacer pastoral, para que comprometidos podamos entonces si rezar: “venga a nosotros tu Reino, Señor”, para poder vivir en él,  en esta tierra y entrar en su plenitud al final de nuestra historia. Les invitamos a  darle una mirada a los números del 85 al 93 de esta última sección sobre la realidad.

CELAM. Plan Global - La Iglesia en su  quehacer evangelizador (III)

85. Si bien la Iglesia ha hecho esfuerzos en relación a itinerarios formativos para agentes pastorales, se constata que aún es necesaria una mayor toma de conciencia por parte de los Obispos, presbíteros y demás agentes para que esos itinerarios formen parte de los planes diocesanos, parroquiales y de todas las comunidades. Se observa la formación como un elemento fundamental, al cual la Iglesia debe atender con seriedad y urgencia.

86. En la formación de agentes de pastoral, se nota fragilidad y debilidad en los asuntos relacionados con la formación bíblica, teológica y social para acompañar su compromiso en la transformación social, animados por una honda espiritualidad. 45 PLAN GLOBAL 2015-2019 PLAN GLOBAL 2015-2019

87. En cuanto a la formación de los futuros pastores en los seminarios y en las casas de formación para la vida consagrada, se comprueba interés por mejorar y profundizar los programas de formación, pero queda un fuerte déficit en la formación integral que contemple la transformación de la sociedad desde el Evangelio50. De igual manera se adolece de una adecuada formación misionera.

 88. Los movimientos eclesiales han aportado la renovación espiritual a muchos cristianos alejados y ofrecen al laicado dónde alimentar y vivir su fe. Permanentemente surgen nuevas formas de agrupación laical que intentan dar respuesta a realidades comunitarias. No obstante, se observa que esta vivencia se ve afectada al encontrar movimientos eclesiales cerrados en sí mismos, autorreferenciales, en clara competencia con los demás en su espiritualidad y trabajos pastorales, por lo que corren el riesgo de perder su vinculación a la Iglesia local.

 89. En la experiencia de algunas Iglesias de América Latina y El Caribe, las Comunidades Eclesiales de Base han sido escuelas que han ayudado a formar cristianos comprometidos con su fe, discípulos y misioneros del Señor51. Las CEBs, donde existen, han dado una nueva dinámica a las parroquias y a las Iglesias particulares con su riqueza carismática, educativa, evangelizadora y su compromiso con la promoción humana y la liberación integral52.

90. En América Latina y El Caribe, se ha impulsado el diálogo ecuménico y el diálogo interreligioso, aunque no con la misma intensidad en todas las Iglesias. En algunas partes, se han creado escuelas de ecumenismo y se han desarrollado proyectos comunes en asuntos sociales y otras iniciativas.

91. Dentro del nuevo pluralismo religioso en el Continente, no se ha diferenciado suficientemente a los creyentes que pertenecen a otras iglesias o comunidades eclesiales, que se han instalado entre nosotros y forman parte de la gran diversidad de grupos cristianos (incluso pseudocristianos). No es adecuado englobar a todos en una sola categoría de análisis. Muchas veces no es fácil el diálogo ecuménico con grupos cristianos que atacan a la Iglesia Católica con insistencia o con otros grupos de nuevos movimientos religiosos que han surgido en América Latina y El Caribe.

92. El análisis de la realidad social y eclesial nos ha permitido profundizar en situaciones vitales que inciden en la persona, la familia, la comunidad social y la Iglesia.

93. Al concluir esta mirada creyente de la realidad, ratificamos, a la luz del Pontificado del Papa Francisco, nuestro compromiso con los pobres, los excluidos, los desechados, todos ellos interlocutores privilegiados de la alegría del Evangelio que interpelan el caminar de la Iglesia en el Continente.

 

Autor: Noticelam
Fuente: Plan Global Celam

Foto: Sección evangelización y catequesis, Guadalajara México.
Evangelización: un mano a mano Con Dios.




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