Video: LATIDOAMÉRICA
Conferencias Episcopales
   
Medios Asociados
   
 
Noticias
24 de Marzo, 2017
La pobreza como miseria económica es impuesta, no es creada por Dios, es una hechura humana

Imprimir
Imprimir

Iglesia pobre para los pobres: Ponencia del teólogo Gustavo Gutiérrez.

El 8 y 9 de marzo con la presencia de los Secretarios Generales venidos de las conferencias episcopales de Latinoamérica y el Caribe, habiendo estado ausente solamente Haití, que no asistió a la reunión, el CELAM realizó el encuentro anual que permite revitalizar los lazos de comunión y colegialidad con y entre las conferencias episcopales de cada país.

El Episcopado latinoamericano por medio de su principal organismo hace suyo el anhelo evangélico del Papa Francisco: “Quiero una iglesia Pobre para los pobres”.

Por medio de dos de los cinco objetivos principales de la reunión anual de organismos del CELAM con los Secretarios Generales; los obispos pretenden en este encuentro “compartir vida de fe y nuestro servicio eclesial como Secretarios Generales de nuestras conferencias episcopales, desde la óptica de una Iglesia pobre para los pobres”

Así mismo, compartir las realidades de pobreza que existen en nuestros países a nivel social, económico, político y eclesial y la forma como la iglesia a través de las Conferencias Episcopales y diversos organismos está respondiendo a los desafíos”.

Para centrar este emprendimiento de la iglesia latinoamericana hacia las honduras del compromiso evangélico, se invitó al teólogo Gustavo Gutiérrez   para hacerse cargo de la ponencia central y ofrecer un marco de iluminación, reflexión y compromiso.

El sacerdote y teólogo de la orden de los dominicos, originario de Lima Perú, de 88 años de edad; siendo uno los principales representantes de la teología latinoamericana de la liberación, es también filósofo y amigo de otros testigos de Dios, contados entre los grandes de esta Iglesia del continente, como Don Elder Cámara, obispo Brasileiro con quien trabajó.

En su conferencia, que duró hora y media, Gustavo Gutiérrez hizo memoria del Concilio Vaticano II, las novedades que trajo para la Iglesia sobre todo en el diálogo con el mundo y su inserción en el mismo para evangelizarlo, así como  los aportes  del Concilio al caminar de la Iglesia latinoamericana. A continuación presentó la ruta recorrida y lo recolectado en los documentos de las Conferencias extraordinarias de la Iglesia latinoamericana matizando sobre todo la “opción preferencial por los pobres”, en el documento de Medellin, el compromiso asumido por la Iglesia en “Puebla” y la inmersión en las profundidades del Evangelio en “Aparecida”.

Con la experiencia madurada por los años, el Padre Gustavo enfatizó su espíritu, presente siempre como “hombre de Iglesia”, que se esforzó en vivir la radicalidad del Evangelio en una América latina llagada de injusticias e inhumanidades.

Algunas afirmaciones del Padre Gustavo Gutiérrez a lo largo de la Conferencia fueron:

“Pobreza no es imitar la vida del pobre”. No se trata de imitar al considerado insignificante, sino serlo.

Sobre los cambios y la conversión ha dicho: “los cambios deben ser dentro no fuera”.

En relación a la reforma de la iglesia impulsada por el Papa Francisco, Gustavo Gutiérrez dice: “En la reforma lo que el Papa quiere es que al centro (de todas las estructuras, ser y quehacer de la Iglesia) esté Cristo.

En cuanto a compromiso social, el teólogo latinoamericano indica que: “la Iglesia siempre debe tener una palabra sobre lo social”. Y no olvidar que “la Iglesia existe para evangelizar”, por tanto cuando se vuelve funcionaria y no evangeliza deja de ser Iglesia.

Sobre la pobreza económica que produce miseria para tantos, afirmó que “la pobreza no es voluntad de Dios, es hechura humana. Por eso es que la pobreza tiene estructuras, categorías y superioridades establecidas. Hay causas de la pobreza”. Que pobre es “el que no tiene derecho a tener derechos”.

La pobreza se establece así: “si yo considero seres inferiores a otros, estoy estableciendo la pobreza para ellos”. Por tanto la pobreza que somete en inframundos a tantos seres humanos “no es voluntad de Dios”, es voluntad del hombre. “La pobreza no es solo monetaria”.

Hablando del uso de la teología de la liberación y sus escritos para cuestiones más ideológicas, el Padre Gustavo Gutiérrez indicó que: “Yo no tengo policía personal para evitar que usen mi teología”.

Colocando en el punto preciso el lugar de la teología, recalcó que “yo no creo en la teología de la liberación, yo creo en Jesucristo. La teología no es el fin, es el medio”.

Finalmente hablando del compromiso de la acción evangelizadora que debe llevar la vida a un mejor estado, ha dicho que “donde quiera que nos toque hacer pastoral hay que responder a la realidad”.

 

Autor: Departamento de comunicación y Prensa CELAM

Fuente: Departamento de comunicación y Prensa CELAM




Documento sin título