Video: LATIDOAMÉRICA
Conferencias Episcopales
   
Medios Asociados
   
 
Noticias
24 de Marzo, 2017
40 adolescentes murieron quemadas en albergue del Gobierno en Guatemala

Imprimir
Imprimir

Dejusol-Celam, obispos y Conferencia Episcopal del país se pronuncia en comunicado.

Las noticias del horror de lo acaecido en el muy mal llamado “Hogar Seguro Virgen de la Asunción” asentado en área del municipio de San José Pinula, en los alrededores de la ciudad de Guatemala; empezaron a saltar la madrugada del 9 de marzo recién pasado.

Según los diarios internacionales, el hogar a cargo de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, albergaba a más de 600 niñas y adolescentes, víctimas de distintos vejámenes.

El día 8 se fugaron 60 jóvenes que estaban internadas en el centro. Las investigaciones nacionales y los diarios locales dieron cuenta de los malos tratos que recibían en el centro, que iban desde ser alimentadas con comida descompuesta hasta ser violadas por los encargados del lugar.

Varias de ellas habían presentado denuncias que no fueron atendidas, de diferentes maneras pidieron auxilio, nadie les atendió. Para ese día 8 de marzo, día internacional de la mujer, las jóvenes habían anunciado una protesta como forma de llamar la atención y pedir soluciones a los problemas que vivían.

Al llegar a alto grado el nivel de miedo, tensión e impotencia que son las realidades humanas que se acumulan en esos casos, algunas de las adolecentes, de acuerdo a las informaciones, prendieron fuego a unos colchones como forma de llamar la atención. Por el contrario, ningún tipo de atención llegó. Un policía entregó al Ministerio Público el candado que cerró herméticamente un sitio donde el grupo quedó encerrado, muriendo quemadas durante esa misma noche 19 de las jovencitas. Un número mayor sobrevivió con graves quemaduras, pero murieron en los días subsiguientes.

Algunas fueron trasladadas a un hospital de Texas, Estados Unidos, con el apoyo de organizaciones humanitarias pues todas las recluidas en ese centro provienen de familias muy pobres y sin oportunidades.

Hasta la fecha, son 40 las fallecidas por quemaduras, o por incineración. Algunas informaciones indican que fue el sicólogo del lugar quien cerró el candado, no se ha revelado el nombre. El Presidente Jimmy Morales reconoció que se habían presentado denuncias con anterioridad y que no fueron atendidas y que el gobierno y el Estado bajo cuyo cargo estaba el centro, tienen responsabilidad en lo sucedido.

Según un diario internacional al resto de adolescentes se le trasladó a otros centros sin especificar y sin saber si hay organizaciones humanitarias para vigilar en “habeas corpus” la situación y el paradero de dichas adolecentes. Tomando en cuenta que frente a situación tan gravísima debe haber alerta y vigilancia al gobierno y al estado.

El director del centro a cargo del Bienestar Social del Gobierno fue destituido y puesto a disposición de los tribunales, así como algunos otros señalados de responsabilidades directas. Algunas redes sociales publicaron fotografías de horror de los cuerpos quemados de las adolescentes. Los medios tradicionales que han sido cuestionados por la sociedad guatemalteca no publicaron suficientemente la gravedad del hecho.

La ciudadanía tomo la plaza central en protesta pacífica clamando justicia para las adolescentes que murieron calcinadas y las que posteriormente murieron por quemaduras graves. Así como para las familias.

Se teme por los sobrevivientes y adolescentes que fueron testigos de lo sucedido.

Algunos obispos como los obispos auxiliares de la Arquidiocesis de Guatemala. Monseñor Cayetano Parra y Monseñor Raul Martínez, se pronunciaron sobre el hecho, como un hecho de horror injustificable. De la misma manera lo hizo Monseñor Antonio Calderón, obispo de Jutiapa.

Monseñor Antonio Calderon en un comunicado emitido como Diócesis de San Francisco de Asís, Jutiapa, dijo que “La historia de estas niñas y adolescentes, que el Estado guatemalteco fue incapaz de proteger, es una historia de atropellos y violaciones a su dignidad, de humillación y desprecios, que comenzó en el hogar y en su entorno social.”

Refiriéndose al horror del contexto en el que las adolecentes murieron, el comunicado del obispo de Jutiapa indica que: “Murieron calcinadas, mientras permanecían encerradas bajo llave. Este mal llamado "hogar seguro", que era ya un infierno, se convirtió en su crematorio, ofrendando sus vidas por esta patria que maltrata a sus hijas más vulnerables y frágiles, marcadas por la violencia, la extrema pobreza y la indolencia del Estado.”

Por otra parte a nivel internacional fueron varias las reacciones ante la tragedia ocurrida. En algunos países como España, hubieron manifestaciones pacíficas de solidaridad con la ciudadanía guatemalteca, solidaridad con las familias y los afectados, y pidiendo justicia en favor de las jóvenes que murieron calcinadas.

De la misma Manera el Departamento de Justicia y Solidaridad del Celam, Pastoral internacional de la Crianza y World Visión América latina, a través del programa Centralidad de la niñez, al conocer el doloroso caso de Guatemala, emitieron un comunicado conjunto en el que afirman que invocando el espíritu de Monseñor Romero: “Ante los lamentables hechos acaecidos el miércoles, 08 de marzo en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, ubicado en el municipio de San José Pinula, al sureste de Ciudad de Guatemala, donde más de 35 niñas y adolescentes murieron producto de un incendio, desde el Proyecto Centralidad de la Niñez, mancomunidad interinstitucional entre el CELAM, World Visión América Latina y Pastoral Internacional da Criança, en voz profética, a ejemplo de Monseñor Romero, queremos levantar la voz por aquellos que han sido silenciados y a no hacernos los indiferentes ante este tipo de situaciones, producto de la indolencia.”

Además estos organismos internacionales indican que:

“Más allá de las causas generadas de este siniestro, queda en evidencia un problema grave que había sido denunciado hace tiempo con las personas menores de edad en ese refugio: violaciones, abuso y maltrato. Situaciones intolerables tanto para la sociedad como para las víctimas que estaban ansiosas de que su voz se escuchara. Diversos medios del mundo coinciden en este aspecto, llueven las denuncias, por eso, hacemos un llamado a no acallar nuestras voces, hasta que se haga justicia.”

El reciente 15 de marzo, la Conferencia Episcopal de Guatemala mediante una rueda de prensa emitió un comunicado sobre diversos aspectos de la vida de la nación, y sobre el grave hecho sucedido contra las adolecentes. En el comunicado se habló también de la vida de la iglesia.

Al respecto del hecho trágico con claras señales de crimen, los obispos guatemaltecos dicen: “No se ha tratado de un simple accidente sino del trágico final de una situación ante la que demandamos como toda la sociedad guatemalteca, las investigaciones pertinentes, la justa penalización de los responsables y la urgente elaboración de medidas preventivas de hechos como el acaecido precisamente en la fecha del 8 de marzo, socialmente reconocido como “día de la mujer”.”

Lea a continuación los comunicados de los obispos, de la Conferencia Episcopal de Guatemala

- ¿Dónde está tu hermano?

- Guatemala llora por sus hijas

- Monseñor Jose Cayetano Parra Novo, Obispo Auxiliar de Guatemala.

Comunicado del programa latinoamericano CENTRALIDAD DE LA NIÑEZ

 

Autor: Departamento de comunicación y Prensa CELAM

Fuente: Conferencia Episcopal de Guatemala y DEJUSOL-CELAM

Foto: Vice News.


Descargue a continuación:

·




Documento sin título