- El Dios de la vida nos encomendó su obra creadora para que la “cultiváramos y la guardáramos” (Libro del Génesis Cap. 2,15).
- En el Uruguay vamos tomando conciencia de que la naturaleza es una herencia gratuita que recibimos para proteger, que es espacio precioso de la convivencia humana, y responsabilidad de cuidarla para bien de todos.
- Observamos en toda América Latina que esta herencia se manifiesta muchas veces frágil e indefensa ante los poderes económicos y tecnológicos.
- Uniendo mi voz a la de todos los que apuestan por la vida quiero insistir en que la intervenciones sobre los recursos naturales no pueden estar dominadas por intereses de grupos económicos que degradan irra-cionalmente las fuentes de la vida.
- Con motivo de saludar a los trabajadores este 1º de Mayo, los Obispos reunidos en asamblea, les deci-mos:”Mirando los nuevos emprendimientos en el país, juzgamos que debe ser prioritario de parte del gobierno, los legisladores y las poblaciones involucradas, reforzar el monitoreo y fiscalización sobre los grandes proyectos de inversión agroindustriales y mineros, pensando en el cuidado de nuestros recursos naturales”.
- Felicito iniciativas como la que tuvo la Junta Departamental de Tacuarembó, en la jornada realizada (…) promoviendo en nuestra sociedad el conocimiento de la mega-minería, los indicios de instalación en la región (…).
- Destaco el haber brindado a los vecinos de la zona de Caraguatá, la posibilidad de ser escuchados en el planteo de las incertidumbres que están viviendo
- Hago un llamado a la población en general para informarse acerca del tema de los proyectos mineros en nuestra región que permitan fundamentar una toma de posición responsable.
- Ruego a nuestros gobernantes continuar esforzándose en la promoción de políticas públicas que, preservando los derechos de nuestras familias rurales, garanticen la protección y conservación de los recursos naturales. Tengan en cuenta en sus decisiones, las medidas de monitoreo y control establecidas por los estándares ambientales internacionales.
Cuidemos la Casa de Todos: el destino universal de los bienes nos exige la solidaridad con la generación presente y con las futuras.
+ Monseñor Julio César Bonino - Obispo de Tacuarembó – Rivera