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12 de Diciembre, 2013
JUSTICIA Y SOLIDARIDAD

Nuevos desafíos para una Iglesia con rostro amazónico

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56 obispos y 109 sacerdotes, religiosas, religiosos, laicas y laicos, participaron en el Primer Encuentro de la Iglesia Católica en la Amazonía Legal, que aconteció en la ciudad de Manaus (Brasil), del 28 al 31 de octubre, bajo la coordinación de la Comisión Episcopal para la Amazonía que encabeza el cardenal Cláudio Hummes, y de la cual también hacen parte los obispos Sérgio Eduardo Castriani, Jaime Vieira Rocha, Erwin Kräutler y Moacyr Grechi.

Aunque a lo largo de seis décadas la Iglesia en la Amazonía ha demostrado su vitalidad, así como su postura profética y solidaria; en esta oportunidad la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) amplió la "tienda del encuentro" a todas las regionales que hacen parte de la Amazonía Legal: Norte I, II y III, Noroeste, Nordeste 5 y Oeste II.

A la vez que se reconoció el caminar de la Iglesia en la Amazonía, a manera de memoria, destacando la encarnación en la realidad y la evangelización liberadora —siempre atenta a las orientaciones emanadas de Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida—, también se retomaron las palabras que el papa Francisco pronunció a los obispos de Brasil, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud, y que ha representado un "nuevo impulso para reflexionar sobre la realidad política y religiosa de la Amazonía Legal, para promover y defender la vida de los habitantes de esa región y de su rica biodiversidad".

Así se percibió durante cada una de las jornadas de reflexión, de las cuales también hicieron parte algunos representantes de los pueblos indígenas, de modo que fue posible constatar que "el dominio de un sistema único de mercado, el individualismo típico de la cultura/sociedad de hoy y la violencia urbana, destruyen los lazos y las relaciones tradicionales: la familia, la naturaleza, el mundo de los pueblos indígenas, de los mestizos, caucheros, agricultores y ribereños. Todo es disgregado y desestructurado y esa realidad provoca la crisis de la esperanza, pues roba los sueños, las aspiraciones, desorganiza las luchas, abre espacios para mesianismos políticos y religiosos o para un milenarismo alienante y vacío de sentido".

También se evidenció que "estos problemas atañen a los fieles en sus necesidades subjetivas: su búsqueda de Dios y su noción de vinculación con la Iglesia", de modo que los participantes afirmaron que "se está en la hora de valorar la religiosidad del pueblo y ampliar el diálogo ecuménico e interreligioso".

A grandes desafíos, grandes compromisos. Así son las opciones que se plasmaron en la Carta del primer encuentro de la Iglesia católica en la Amazonía Legal que suscribieron los obispos de la Comisión Episcopal para la Amazonía, en nombre de todos los participantes. De ahí se destacan los siguientes compromisos:

- "Reafirmamos nuestra identidad de ser Iglesia discípula de la Palabra, testimonio del diálogo, servidora y defensora de la vida, hermana de la creación, misionera y ministerial, que asume la vida del pueblo, que se articula en la parroquia como red de comunidades y en las comunidades eclesiales de base" (cf. Conclusiones de Santerém: memoria y compromiso, 2012, p. 19).

- Ante el "profundo dolor de ver a millares de nuestras comunidades excluidas de la eucaristía dominical" (la mayoría sólo pueden celebrar el memorial de la pasión, muerte y resurrección del Señor una, dos o tres veces al año), "es urgentemente necesario crear estructuras en nuestras Iglesias para que el 70% de las comunidades que hoy están excluidas puedan participar de la 'fracción del pan', del sacramento de la piedad, señal de unidad, vínculo de caridad, banquete pascual".

- Frente a la cultura urbana que ha transformado profundamente la comprensión del papel de los laicos y de la mujer en la Iglesia, se hace necesario, al interior de las pastorales, "modelos eclesiales asentados en relaciones recíprocas, más que de complemento, en el diálogo horizontal, en lugar de imposiciones verticales, en la profunda experiencia de servicio en lugar de las luchas por el poder".

- De aquí se deriva que "el protagonismo de los laicos es insustituible e imprescindible". "El campo específico de la misión de los/as laicos/as es el de las realidades en que viven y trabajan. Es el mundo de la familia, del trabajo, de la cultura, de la política, del ocio, del arte, de la comunicación, de la universidad (...)". "La corresponsabilidad y participación de laicas y laicos, como sujetos con voz y voto, debe acontecer en la elaboración y ejecución de las planeaciones pastorales, en los centros de discusión y decisión de las iglesias particulares".

- Unido a lo anterior, "urge formar ministerios adecuados a las necesidades de las comunidades, especialmente del ministerio del pastoreo de comunidades, ejercido por laicas y laicos que sean sierva y siervos del pueblo, abiertos al diálogo y al trabajo en equipo, y que, debidamente preparados, asuman en nombre de la Iglesia la dirección pastoral de una comunidad" (La Iglesia arma su tienda en la Amazonía, Manaus, 9 al 18 de septiembre de 1997, No. 47).

- De igual forma, para evitar protagonismos, centralismos, clericalización y autoritarismos, se sugiere "invertir en la formación de presbíteros, hermanos y hermanas de la vida consagrada —autóctonos o de fuera— para que sean desprendidos, sencillos, no busquen la autopromoción, y sean misioneros que vivan en la mayor sintonía y contacto con las comunidades y sepan trabajar en equipo con las/os laicas/os".

Cuatro puntos más señala la Carta, como asuntos que requieren ser atendidos: enfrentar el crimen del tráfico de personas —que será el tema de la Campanha da Fraternidade de 2014 en Brasil—; tener una mayor presencia evangelizadora en los medios de comunicación; abrirse a una visión panamazónica para buscar caminos de colaboración y compromiso entre las Iglesias de América Latina; y, finalmente, ofrecer una particular atención pastoral a los jóvenes, estimulando la formación de asesores al servicio de la juventud en la Amazonía.

Son estos compromisos que brotaron del Primer Encuentro de la Iglesia Católica en la Amazonía Legal los que harán posible una Iglesia con rostro amazónico.

ÓSCAR ELIZALDE PRADA 




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