Video: LATIDOAMÉRICA
Conferencias Episcopales
   
Medios Asociados
   
 
Noticias
12 de Febrero, 2014
EDITORIAL

Imprimir
Imprimir

Es muy emocionante y movilizador recorrer con mirada fraterna las noticias de América latina y El Caribe. Perfumes culturales que nos mixturan y hermanan.

La Habana fue sede del Seminario de formación en Comunicación para obispos de Centro América y el Caribe, diseñado en comunión por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y el CELAM. Profundizamos en las exposiciones —gracias a Jaime Coiro (Chile) y Caridad María Caridad López Campistrous (Cuba) por enviarnos sus reseñas e imágenes— que bien nos ayudan a todos los profesionales de la comunicación de la Iglesia.

Avanzando en nuestro sumario, abordamos también que dos países han recibido designaciones de nuevos obispos: Uruguay y Argentina. México invita a un curso sobre derechos humanos, la Iglesia colombiana se compromete en la construcción de la paz, monseñor Rómulo Emiliani podría recibir un reconocimiento del parlamento hondureño por su tarea evangelizadora y Medellín dio marco a la reunión de la Comisión de Educación de la CLAR.

Dos conferencias episcopales, luego de sus asambleas plenarias, emitieron mensajes: Colombia invitó a votar pensando en el bien común y Guatemala puso el acento en “el deber de solidaridad, el deber de justicia social y el deber de caridad universal”.

A modo despedida y antes de que se adentren en la lectura de las noticias, les proponemos una reflexión en torno a una frase que resonó en el Seminario para Obispos (La Habana, 4-8 febrero): “La comunicación cristiana no consiste en decir cada dos minutos la palabra ‘Cristo’, sino en concebir la realidad que comunicamos al modo en que el Señor la concebía”. (Alberto Ivern).

Así sentimos en este Equipo de Redacción y esperamos que nuestros lectores también así lo reciban.

El 11 de febrero recordamos con mucho cariño y devoción a nuestra Madre de Lourdes y también al Papa emérito Benedicto XVI quien ese día del año pasado renunció al papado, dejando espacio a un tiempo nuevo de la Iglesia y su pueblo universal, los que tomaron renovado aliento y bríos a partir de su gesto humilde, valiente y revolucionario.


¡Buena semana!




Documento sin título