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26 de Marzo, 2014
DEPARTAMENTO DE FAMILIA, VIDA Y JUVENTUD

Aspectos de la Familia en la posmodernidad que reclaman la atención de la Pastoral Familiar

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La Familia es uno de los tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños, y es patrimonio de la humanidad entera. En nuestros países, una parte importante de la población está afectada por difíciles condiciones de vida que amenazan directamente la institución familiar. En nuestra condición de discípulos y misioneros de Jesucristo, estamos llamados a trabajar para que esta situación sea transformada, y la familia asuma su ser y su misión en el ámbito de la sociedad y de la Iglesia. (Aparecida 432)

Hoy día observamos como en la posmodernidad la sociedad ha ido viviendo acelerados cambios en estructuras sociales, familiares, económicas, tecnológicas y científicas las cuales conllevan al individualismo, a la indiferencia y a una mentalidad de consumismo y de desecho, promoviendo un estilo de vida que debilita la comunión entre las personas y fragiliza los vínculos familiares. Ante esto el Papa Francisco en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium, nos dice que "la fragilidad de los vínculos familiares se vuelve especialmente grave porque se trata de la célula básica de la sociedad, el lugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a otros, y donde los padres transmiten la fe a sus hijos. El matrimonio tiende a ser visto como una mera forma de gratificación afectiva que puede constituirse de cualquier manera y modificarse de acuerdo con la sensibilidad de cada uno". (EG # 66)

Vemos como estos cambios influyen en cada persona, especialmente en el hombre y la mujer de hoy día, quienes reciben como solución a sus problemas cotidianos propuestas seductoras que en diversas medidas comprometen la verdad y la dignidad de la persona humana, que es un individuo en relación con el otro, el yo con el tú, es decir el nosotros, donde se ve afectado el matrimonio y la familia.

A pesar de estos cambios, es importante tener muy claro que la familia es fundamental y es el tesoro más importante de nuestros pueblos (cfr Doc. Aparecida 432), es donde se reconoce el valor de cada uno de sus integrantes, así como también la responsabilidad que tienen los cónyuges entre si y como padres de familia en educar a sus hijos en los valores humanos, morales y cristianos.

La Posmodernidad se ha vuelto una manera de resolver los problemas que sufre el ser humano quien anda en la constante búsqueda del conocimiento y de la información, llevándolo así a obtener el poder con apoyo de la ciencia y de la tecnología, la cual le ha ido llevando a un verdadero progreso tal vez en aquellos aspectos en los que busca una respuesta total y satisfactoria como individuo, pero conllevándolo muchas a veces a disociarse de los roles sociales y familiares, fomentando cambios en la estructura social y familiar y generando nuevas formas o estilos de convivencias sociales y familiares. Todo esto debido a un comportamiento individualista, el cual le eleva únicamente a alcanzar sus intereses y deseos individuales por encima de la colectividad enmarcándolo todo en un contexto de "libertades" enfatizando en el permisivismo, donde se ofrezcan posibilidades de elección, singularidad, destrucción de valores únicos, el escepticismo moral, el relativismo cultural..., Es decir todo vale, todo se puede alcanzar, si esto me permite mi realización personal y bienestar individual. Ante esto no preguntamos ¿qué papel tiene aquí la familia, cuando la familia es una comunidad de relaciones, de vida y amor?

En la posmodernidad encontramos que:

  • La familia ha perdido el protagonismo afectando las dinámicas familiares. Impera el individualismo, sus integrantes no asumen sus roles.
  • Cada uno de los individuos elige el estilo de vida que quiere adoptar y el hombre construye la familia que desea movido por su propia verdad y moral.
  • Existe una errónea concepción de la autonomía de los cónyuges entre sí.
  • Graves ambigüedades acerca de la autoridad en las relaciones padres e hijos.
  • Observamos un mayor número de divorcios y abortos.
  • Una mentalidad anticoncepcional y recurrencia a la esterilización.
  • Nos encontramos con diferentes tipos de familias: familias que viven en unión libre, familias conformadas sin hijos o inclusive familias con un padre o una sola madre o aquella familia que se une a través del matrimonio, familias que han adoptado hijos, familias extensas... y así podemos observar que en cada una de estas familias y las dinámicas son diferentes en donde la modernidad ha ido afectando, llevando a las familias a un estado de crisis en donde no hay modelos únicos de familias.
  • Llama la atención como se ha incrementado en la vida conyugal el no tener hijos o distanciar lo más que se pueda la concepción de los hijos, debido a que en ocasiones lo ven como una gran responsabilidad, y como los cónyuges no siempre comparten el mismo proyecto de vida, en ocasiones cada uno de uno ellos piensa en sus propios proyectos, en busca de alcanzar su propia plenitud en lo personal y laboral, la cual tal vez no sea la plenitud familiar y por eso se llega a invadir la conciencia de la responsabilidad que los llevaría a procrear y estar abiertos a la vida.
  • Crisis en la trasmisión de los valores humanos, morales y cristianos.
  • El Vacío espiritual, el hombre ha sacado a Dios de sus vidas y por eso vive en una insatisfacción.
  • El aumento de las enfermedades de transmisión sexual.
  • La permisividad en la sociedad en cuanto al consumo del alcohol, droga y la prostitución del hombre y la mujer.
  • El desempleo y la búsqueda de nuevas oportunidades de trabajo muchas veces conllevan al abandono y a la desintegración familiar.
  • Políticas familiares insuficientes y equivocadas.
  • Han surgido nuevos conceptos de uniones las cuales quieren sustituir al matrimonio entre un hombre y una mujer.
  • Nos encontramos con una mentalidad de desecho lo que no me funciona para mi realización personal simplemente la desecho y sustituyo: esta mentalidad se hace presente en la vida conyugal, familiar y laboral.

¿QUÉ HACER?: 

Dado que la familia es el valor más querido por nuestros pueblos, creemos que debe asumirse la preocupación por ella como uno de los ejes transversales de toda la acción evangelizadora de la Iglesia. En toda Diócesis se requiere una pastoral familiar "intensa y vigorosa" para proclamar el evangelio de la familia, promover la cultura de la vida, y trabajar para que los derechos de las familias sean reconocidos y respetados. (Doc. Aparecida 435) 

  • Evangelizar con audacia y alegría: "No me avergüenzo del Evangelio, que es poder de Dios para la salvación de todo el que cree" (Rom 1,16).
  • Alentar y promover a la familia como lugar de la experiencia de comunión que sane, promueva y afiance los vínculos interpersonales.
  • Dar razón de nuestra esperanza ante un ambiente cultural que ignora la verdad de Dios y que, en consecuencia, busca justificar las obras que proceden de sus desviados deseos.
  • Evangelizar con el testimonio de vida y con la sana doctrina: el Evangelio del matrimonio y la familia.
  • Educar en el amor y la sexualidad ante la "revolución sexual" que ha separado la sexualidad del matrimonio, de la procreación y del amor.La esperanza que nos salva. Dios puede sanar el corazón del hombre pecador "Por eso doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma su nombre toda familia en los cielos y la tierra" (Ef 3,14-15).
  • Formar Nuevos evangelizadores para una pastoral familiar integral y progresiva, que promueva la transformación misionera de la Iglesia.
  • Una pastoral familiar, con una dimensión esencial de toda la evangelización. Es una tarea de toda la Iglesia hasta el punto de que se debe considerar una dimensión esencial de toda la evangelización.
  • Desde el cimiento de la iniciación cristiana, como proceso de formación integral del sujeto, educar para que la persona descubra la vocación esencial al amor para amar.
  • Fomentar una pastoral familiar que sea "la acción evangelizadora que realiza la Iglesia, orientada por sus pastores, en la familia y con la familia como conjunto, acompañándola en todas las etapas y situaciones de su camino".
  • Mayor atención a la promoción de la dignidad de la mujer, procreación responsable y educación de los hijos.
  • Desarrollo de la ayuda recíproca entre familias tanto espiritual como material.
  • Mayor conocimiento de la misión eclesial propia de la familia.
  • Ante la imposición de un modelo individualista, promover y reconocer el valor y la importancia de la solidaridad familiar.
  • Que los padres sean catequistas de sus hijos, que la parroquia acoja como madres y maestra a la familia.
  • Fomentar la participación de la familia en la parroquia.
  • Comprender que la familia es el eje transversal de la evangelización. Que la familia sea objeto y sujeto de la evangelización.
  • Llevar procesos de evangelización.
  • Promover la santidad matrimonial.
  • Tener claro que es la pastoral familiar.

IDEAL:

  • Fortalecer el Secretariado Diocesano y Parroquial de Pastoral familiar
  • Sensibilizar y comprometer de una manera integral y orgánica a las otras pastorales, los movimientos y asociaciones matrimoniales y familiares a favor de la familia.
  • Conformar grupos con parejas que hagan vida en la parroquia.
  • Renovar la preparación al Matrimonio en cada una de sus etapas: remota, próxima, inmediata y el acompañamiento en la vida matrimonial y familia.
  • Promover e impulsar la educación integral de los miembros de la familia, en especial de aquellos miembros que están en situaciones difíciles.
  • Promover programas de formación, atención y acompañamiento para la paternidad y maternidad responsables.
  • Efectuar experiencias de oración (retiros) para tener un encuentro con el Señor a través de la palabra de Dios.
  • Párroco: homilías, actividades, motivaciones: temas de familia y matrimonio.
  • Uso de los medios de comunicación.
  • Que los equipos de pastoral familiar estén coordinados por el sacerdote o una pareja con asesoría sacerdotal.Fomentar que la pareja realice proyectos de vida matrimonial y familiar.
  • Ofrecer una adecuada formación sobre la pastoral familiar a sacerdotes, seminaristas y laicado.
  • Idear itinerarios de iniciación cristiana donde se forme sobre le valor de la familia y del matrimonio.

MISIÓN:

  • Formación de los agentes que acompañen a las familias.
  • Fomentar permanentemente reflexiones sobre el valor de la vida, el matrimonio la familia.
  • Acompañamiento de atención integral a la familia, en especial a aquellas que se encuentran en situaciones difíciles.
  • Coordinación de planes pastorales que reconozcan y acompañen a las familias y sus diversas situaciones que inciden en ella y les afectan en su ser familia. 

CONCLUSIÓN: 

URGE UNA VERDADERA PREOCUPACIÓN DE PARTE DE LOS OBISPOS Y PARROCOS PARA QUE PRIVILEGIEN LOS PROGRAMAS PASTORALES PARA LOS MATRIMONIOS Y LAS FAMILIAS.

URGEN PROGRAMAS DINÁMICOS Y CREATIVOS

URGEN ANIMADORES QUE, ADEMÁS DE SU BUENA VOLUNTAD, ESTEN BIEN PREPARADOS PARA ORIENTAR Y ACOMPAÑAR A LAS FAMILIAS Y MATRIMONIOS 

 

Pbro. Lic. Antonio José Velázquez Delgado. 




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