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28 de Mayo, 2014
CONFERENCIA EPISCOPAL DE COLOMBIA

La diócesis de Tumaco, Colombia, se pronuncia sobre los falsos niños bomba

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Ante los hechos ocurridos el pasado 14 de mayo en la vereda Chilví, en el municipio de Tumaco (Colombia), en los cuales fallecieron los niños Pier Angelo Cabezas Montaño y Luis Sebastián Preciado Valencia, y ocho policías resultaron heridos, en un atentado con granadas que la opinión pública colombiana conoció como "los niños bomba", la diócesis de Tumaco ha lamentado que en primera instancia la Policía Nacional haya responsabilizado a los niños de haber sido quienes lanzaron las granadas.

En el comunicado que la diócesis publicó seis días después manifiesta que “informaciones dignas de crédito dadas a la diócesis de Tumaco ponen muy en duda la versión dada por la Policía Nacional. Eran niños conocidos en el pueblo por su buen comportamiento y estaban dedicados a actividades deportivas, musicales y teatrales. Dichos niños usualmente jugaban fútbol con los policías heridos y solían hacerles mandados. Además, las circunstancias del hecho cuestionan profundamente que los niños fueran los que lanzaron dichas granadas, pues en ese momento se encontraban tomando gaseosa junto a los policías y fueron los más afectados”.

Por otra parte, la diócesis de Tumaco también se pronunció frente a la inadecuada atención que recibió el menor Pier Angelo en el hospital San Andrés de Tumaco, quien ingresó a las 4 p.m. y fue atendido a las 9 p.m., muriendo a las 10:10 p.m. “La madre suplicó a los médicos que atendieran a su hijo pues tenía graves heridas producidas por esquirlas, el niño lloraba mucho de dolor y sangraba por el oído izquierdo, pero los médicos no lo atendieron de urgencia argumentando que estaba estable porque podía hablar”, destaca el comunicado. Más aún, las autoridades interrogaron al niño en cinco oportunidades utilizando palabras duras y, según testimonios, dijeron a su madre que sería “recluido en un centro de menores acusado de crimen culposo, concierto para delinquir y porte ilegal de armas”.

Ante estas circunstancias, la diócesis de Tumaco ha expresado su apoyo a las madres de los menores víctimas, en su exigencia de “limpiar la memoria, la honra y el buen nombre de sus hijos que han sido revictimizados”. Asimismo, ha solicitado a la fiscalía “que investigue tan lamentables hechos de manera exhaustiva y haga conocer a la mayor brevedad y ampliamente a la opinión pública la verdad sobre lo sucedido”. Esta misma solicitud ha sido presentada a la Defensoría del Pueblo, a la Personería del Municipio de Tumaco y a la Procuraduría Regional y Nacional, así como a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. 

De ser confirmado que los niños no fueron los autores del hecho, la diócesis de Tumaco pide a la Policía Nacional que emita un comunicado público desmintiendo las versiones que se han dado a conocer y en el que pidan perdón a los familiares por los daños que sus afirmaciones han ocasionado.

ÓSCAR ELIZALDE PRADA
FUENTE: DIÓCESIS DE TUMACO




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