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04 de Junio, 2014
CONFERENCIA EPISCOPAL CHILENA

En la semana de la 48° Jornada por las Comunicaciones Sociales, monseñor Alejandro Goic -vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Chile y obispo de Rancagua- habla del valor de la vida en la cadena internacional de televisión CNN Chile

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En diálogo con la periodista Matilde Burgos, monseñor Goic respondió a las muchas preguntas que abarcaron diversas temáticas: valor de la vida, reforma tributaria y educacional, salario mínimo vs. salario ético.

Compartimos parte de la desgrabación de la entrevista y el video completo:

CNN: Usted el viernes habló de un frenesí legislativo. Hay mucha gente que dice que después de 24 años de democracia no se han realizado los cambios, la clase política está desprestigiada, dicen que los políticos no hacen su trabajo. Finalmente, pareciera que las cosas están funcionando y con celeridad: tenemos una reforma tributaria en curso, al día de hoy tenemos una reforma educacional, tenemos reforma también en materia electoral, y se ha introducido el debate sobre el aborto. ¿El aborto fue lo que le hizo decir que hay “un frenesí legislativo” o a qué se refería usted con esa afirmación?

GOIC: Es bueno señalar, Matilde, el contexto de esa declaración. Yo presidí una misa en la catedral con los comunicadores sociales, en la Jornada Mundial. En la salida, al compartir un café fraterno, se me requirió por los medios de comunicación social. Yo dije “quién se va a oponer a una reforma tributaria que consiga mayores recursos para los distintos programas sociales, quién se va a oponer a una reforma educacional que permita una educación de calidad, con libertad de enseñanza, con proyectos educativos propios”.

En ese contexto dije que dada la trascendencia de estos temas, la importancia de estos temas y la complejidad de estos temas era necesario un debate sereno, constructivo porque es evidente que la mayoría tiene derecho a expresar lo que es su proyecto pero también a escuchar a la minoría donde hay muchísima gente sensata que puede enriquecer estos proyectos. Porque son proyectos que van a marcar la vida del país por muchos años.

Y en ese contexto dije que me preocupa que haya como un frenesí legislativo porque temas tan importantes requieren de serenidad y no de ironías como ha habido lamentablemente en este tiempo.

Evidentemente dentro de esos temas, está un tema que hemos visto toca la sensibilidad de unos y de otros: el aborto terapéutico.

CNN: En esos temas que se están debatiendo, hay crispación en el ambiente, un lenguaje que tal vez no era el más adecuado pero también ha venido de la misma Iglesia, por parte del aborto… Quiero invitar a escuchar unas declaraciones del cardenal arzobispo de Santiago con respecto a este tema.

SE REPRODUCEN AL AIRE IMÁGENES Y DECLARACIONES DE MONS. RICARDO EZZATI ANDRELLO SDB:

EZZATI: Nosotros lo hemos dicho muy claro, los obispos de Chile: la vida es el valor fundamental y es el valor que de verdad proteger en todos los ámbitos. Con todo el respeto que me merecen las mascotas (repite: “con todo el respeto que me merecen las mascotas”) creo que la persona y la vida humanas valen mucho más que eso.

CNN: ¿Fue una buena comparación?

GOIC: Yo no voy a juzgar lo que dijo el arzobispo. Me voy  quedar con la primera parte de lo que él dijo en el sentido de que la vida es sagrada y esa es también la misma expresión que surgió de la declaración de todo el episcopado chileno. Por experiencia propia, cuando yo fui presidente muchas veces uno, en la premura de la acción dice, quizás, alguna frase que si la hubiera considerado más profundamente no la hubiera dicho. LO sustantivo que dijo el arzobispo es cierto. Porque para nosotros el tema de la vida no es sólo una consecuencia de nuestra fe es también una consecuencia de la condición humana. ¿Qué sociedad vamos a hacer si no respetamos el derecho primario que es vivir?

CNN: Claro… pero plantearlo de esa manera lo pone en un contexto que, tal vez, crispa el lenguaje. Una palabra lleva a otra palabra… El presidente del Partido Socialista hizo otras declaraciones respecto a la Iglesia. Tal vez sea bueno debatirlo expresando la opinión de la Iglesia. Le quiero preguntar sobre el aborto terapéutico. En tres situaciones se está discutiendo hoy, no con la urgencia que dice el gobierno que le va a poner a partir del segundo semestre, en tres situaciones: cuando está en riesgo la vida de la madre, cuando el feto es inviable —cuando nazca no va a vivir—, y en el caso de violación. La Iglesia Católica, ¿en los tres casos se opone a que haya una legislación?

GOIC: Lo que la Iglesia señala con características clarísimas es que la vida es sagrada. Yo entiendo esas tres razones y el dolor que le provoca a las personas. Pero en el primer caso recuerdo haber leído a la señora Patricia Espejo, colega suya, que ella contaba que tuvieron que hacerle una intervención cuando estaba esperando un hijo y, fruto de esa intervención, el feto dejó de existir. Pero ahí el médico lo que intentó fue salvar la vida de una persona que estaba enferma y el médico le contestó extraordinariamente bien: que en esas circunstancias eso no es un aborto. Es lo que en moral se llama “principio de doble efecto”.

Lo que nosotros no podemos aceptar, y eso será parte del debate seguramente, es que yo, cirujano, entre por la intencionalidad de destruir una vida. Si yo para sanar, en este caso a la madre, el efecto secundario es la muerte del feto, eso es un efecto no deseado. Lo mismo que en el caso dramático —yo he conocido mujeres que han sido violadas— y algunas han optado por eliminar esa vida pero otras la han tenido… San Juan Pablo II dijo que ese ser, en el vientre de esa madre no es el agresor, el agresor es el canalla que abusó de su poder para humillar a una mujer. Pero ese ser que fue engendrado no es culpable ni es agresor. Uno podría multiplicar los casos.

CNN: ¿Y qué se hace en ese caso, monseñor?

GOIC: Yo sé que no es fácil…

CNN: Cuando nace una vida que es producto de una situación de violación, violencia en extremo para una mujer, no todas las mujeres tienen la posibilidad ni física ni psicológica de llevar adelante. ¿Qué se hace?

GOIC: Conozco casos de los dos. En mi larga vida sacerdotal he conocido mujeres que han llevado ese embarazo, han criado a su hijo y han sido muy felices con ese hijo. Y he conocido otras que han llevado el embarazo, lo han dado a luz y lo han entregado a una institución de Iglesia u otra para que sean otros los que lo críen. Y también he conocido el tercer caso de gente que ha eliminado esa vida. Yo defiendo la vida, incluso en esa circunstancia dramática. Porque la experiencia que tiene el pastor es que una mujer que aborta, en cualquier circunstancia, queda con una situación interna psicológica muy dolorosa y muy complicada. Sin duda que el tema es de gran complejidad y por eso lo que uno quisiera es que este debate —como también los otros, tributario y educacional— sea serio, con gente especializada, con gente que tiene estudio sobre esto, y que hagamos un debate de alto nivel. La Iglesia no se opone al debate, estamos abiertos al debate. Nosotros creemos en el valor de la vida más allá de las razones de la fe. Es una cuestión, a mi juicio, preética. Por supuesto que para los que tenemos el don de la fe, tiene también una dimensión divina.

CNN: ¿Y qué hace la Iglesia en ese caso? ¿Usted excomulga a esa mujer que le dice que…?

GOIC: ¿Quién soy yo para excomulgar? No. Uno tiene que respetar el drama de cada ser humano.

CNN: El aborto tiene en la Iglesia una categoría de pecado distinta. Una mujer si se va a confesar con un sacerdote, después de hacerse un aborto, si no me equivoco, el sacerdote ¿tiene que pedir una autorización al obispo?

GOIC: No, normalmente los sacerdotes, párrocos y sacerdotes confesores tienen esa facultad para absolver de ese pecado pero uno, en el trato personal, muchas veces descubre que objetivamente es una cosa y subjetivamente es otra. Hay mujeres que llevan un drama interno, y que por las circunstancias en las cuales se vieron enfrentadas, no han cometido ni delito ni pecado ni nada. Por eso que hay que ver cada caso.

CNN: ¿Es conversable de acuerdo al caso en que se practique un aborto?

GOIC: Es conversable la situación personal de cada uno. Pero yo en la vida actúo por principios fundamentales. Y hay un principio que a mi modo de ver es esencial. En alguno de los proyectos de leyes… hoy veía en una revista, un libro que hizo una entidad en Santiago que trabaja con niños con síndrome de Down que son un encanto y una maravilla. Pero hay un proyecto, no me acuerdo de quién, de los seis que hay, que también hablaba de la posibilidad de eliminar a seres que vienen con ciertos defectos. O sea: ¿quiénes somos nosotros para decidir quiénes viven y quiénes no viven?

CNN: Entonces la Iglesia no condena a las mujeres que se practican aborto. ¿Condena o no condena?

GOIC: Objetivamente nosotros consideramos desde un punto de vista ético y moral que es una falta grave. Pero nosotros tenemos el don de la fe. Si nosotros no respetamos la vida, mi querida Matilde, desde el origen, ¿qué sociedad vamos a hacer?

CNN: ¿Condena la Iglesia a una mujer que se hace un aborto, sí o no?

GOIC: A ver, qué significa condenar. Primero hay que escuchar a esa persona, y hay que ver en el diálogo sereno y constructivo, qué factores la llevaron a ella a eso. Muchas veces lo que objetivamente puede ser una falta moral, subjetivamente no hay ninguna falta. Hay que ver las circunstancias en las que esa persona actuó, en esa realidad o en otra de la vida.

CNN: En el caso de una violación, ¿la Iglesia podría perdonarla?

GOIC: La Iglesia siempre perdona, Dios perdona, somos seguidores de un Dios misericordioso.

CNN: En 2009 hubo un sonadísimo caso en Brasil de una niñita de 9 años que era violada sucesivamente por su padrastro desde los 6 años y quedó embarazada de mellizos. Una niñita que medía 1 metro y 33, pesaba muy pocos kilos y estaba embarazada de mellizos. Médicos le practicaron un aborto y el obispo del lugar excomulgó a los médicos y a la niña. Desde la Pontificia Academia para la Vida en Roma, monseñor Fisichella, que era el presidente en ese entonces dijo “cómo pueden haber hecho eso”. Hasta en el Vaticano es motivo de discusión. A Monseñor Fisichella también le llegó un tirón de orejas. Pero, ¿tampoco es tan claro para la Iglesia?

GOIC: Usted me pone, Matilde, los casos más extremos que pueden ocurrir y que de hecho ocurren. Pero son los menos. Vuelvo a decir: una cosa es la objetividad de los hechos y otra la subjetividad de la persona que, en determinadas circunstancias, no tiene ninguna responsabilidad, y creo que cuando monseñor Fisichella dijo aquello precisamente pensaba en esto. Una niña de 9 años, ¿qué madurez tiene como para tomar una decisión?

CNN: Entonces, la Iglesia puede entender esos casos.

GOIC: Claro que entendemos. Tratamos de ser misericordiosos. Creemos en un Dios que es misericordia. Pero otra cosa es legislar.

CNN: ¿Y por qué esa misericordia no se puede poner en una ley?

GOIC: Pero perdón. Porque esa ley, de alguna manera yo creo que habría que sincerar el debate, no digo que la señora presidenta de la república, pero hay sectores en este país que quieren simplemente esto como un primer paso para una ley de aborto. No es el caso de la presidenta nuestra por lo que dijo en el Congreso. Hay que sincerar el debate. Solo por algunos casos vamos a estudiarlo pero yo creo que muchos lo que anhelan es simplemente lo que pasó en muchos países, como España, que se puede abortar un niñito a las 14 semanas, cuando ya está formado todo su cuerpo. Hay un debate muy serio en la sociedad que hay que enfrentar.

CNN: ¿Y si fuera estrictamente para esos tres casos que se está hablando hoy en la ley, ustedes podrían abrirse?

GOIC: Podemos conversarlo. Como dicen que va a haber un debate serio y profundo, hay que confrontarlo desde el punto de vista médico, psicológico, social, etc. Porque muchas de estas situaciones se producen también en los contextos sociales que vivimos donde no hay la educación suficiente, no hay recursos suficientes, o sea, el problema es de una gran envergadura, no se puede resolver así, con un debate pequeño sino que tiene que ser un debate en profundidad y con gente especializada.

CNN: Ayer la ministra de Salud [Helia Molina] en un programa de televisión dijo con respecto a las violaciones: “Es la mujer la que va a apechugar con eso toda su vida, no va a apechugar el cura, ni el de la UDI [Unión Demócrata Independiente], ni nadie”. ¿Qué le parecen esas declaraciones?

GOIC: No comento las declaraciones de las autoridades pero no creo que sea bueno banalizar el debate con presiones de esa naturaleza.

CNN: También ella dice: “Yo soy súper empática con la Iglesia. Entiendo que la Iglesia esté en contra de cualquier modelo para lo que considera vida, que a veces es el puro latido cardíaco y de vida, nada. Yo respeto las posiciones ideológicas, filosóficas y religiosas, pero resulta que los gobiernos no están al servicio ni de ideologías ni de religiones”.

GOIC: Sigo considerando, y consideramos nosotros, que el tema es preético y precristiano. ¿Qué sociedad queremos? ¿Queremos una sociedad que respete la vida desde su origen? Veamos qué hacemos en los casos particulares. Pero respetemos el origen de la vida y no aceptemos —por lo menos yo y la Iglesia— el aborto como proyecto de vida porque eso es anti-vida.

CNN: ¿Es ese el temor de la Iglesia católica? ¿Qué eso se convierta en una política pública?

GOIC: Si una sociedad no respeta el primer derecho fundamental de existir… sabe usted, Matilde, y yo también, usted y yo estamos conversando porque nos respetaron desde nuestro origen, cuando la célula masculina de mi padre fecundó al óvulo de la mamá y se formó esa pequeña célula, yo ahí empecé a existir en esa célula que duró los 9 meses del embarazo de mamá. Si no nos hubieran respetado, no estaríamos nosotros aquí, la presidenta no estaría en el cargo que está, y muchos de los que debatimos hoy no estaríamos. Porque es algo de la naturaleza.

CNN: ¿Es posible abrir un diálogo en positivo sobre este tema?

GOIC: Yo creo que sí, pero sin duda que hay personas a las que les suscita muchas pasiones. Yo no quisiera ser mal agorero pero yo me temo que éste no va a ser un debate sereno porque creo que no partió bien. Creo que en medio de estos grandes proyectos, haber lanzado este proyecto no fue oportuno. No digo que no se trate, hay que tratar todos los temas, pero había que buscar el momento más oportuno. Esto enrareció el debate actual y esperamos que vuelva la serenidad y la cordura.

CNN: ¿Usted cree, como dicen algunos políticos, que esto fue una cortina de humo para desviar la atención de las otras reformas que se están debatiendo?

GOIC: No me corresponde a mí calificar las intenciones de otros.

CNN: Sigamos avanzando, porque hay muchos temas en la agenda legislativa y también la agenda valórica. ¿Usted considera que la reforma tributaria que comenzó precisamente esta tarde a discutirse en el Senado es una reforma que, como ha prometido el gobierno, va a terminar con la desigualdad?

GOIC: Dios quiera que así sea, fui invitado por la Cámara de Diputados, la Comisión de Hacienda. Yo expuse una cosa más bien doctrinal sobre el tema de la necesidad de los tributos y la necesidad de utilizar esos tributos con honestidad para que lleguen a los destinatarios. No me metí porque no es mi competencia ni soy experto en la materia en la ley misma. Pero todo lo que he podido leer es una reforma muy importante pero que también tiene mucha complejidad. Por eso yo tengo la esperanza de que  la Comisión de Hacienda del Senado y el Senado mismo en su totalidad profundice y perfeccione. He escuchado personas de distintos sectores de pequeñas empresas, en la VI Región, que tienen una preocupación. Lo propio de los diputados y senadores, es profundizar y ayudar a mejorar porque ese proyecto fue elaborado por personas técnicas, especializadas, muy inteligentes seguramente, pero también hay otras personas con esas mismas cualidades que tienen derecho a expresar y lo propio de un gobierno, respetando el proyecto que ellos tienen, de una reforma tributaria importante, pero que acoja las cosas buenas para perfeccionar un proyecto que va a  marcar el sistema tributario de Chile por muchas décadas.

CNN: ¿Qué es lo que considera usted perfectible de ese proyecto?

GOIC: No quiero opinar sobre el proyecto mismo porque es una cosa muy técnica, pero lo que he escuchado y leído es necesario acoger experiencias y sabidurías de personas que se manejan en estos temas y que saben.Lo sensato es escuchar. Y he escuchado senadores de la nueva mayoría que han dicho que es necesario mejorar algunos aspectos.

CNN: Sigamos con estos temas valóricos que no tienen que ver con la sexualidad. Usted en el año 2007 planteó que en vez de hablar de un sueldo mínimo, que ya vamos a iniciar el nuevo debate este año, habría que hablar de un salario ético. Y, hace dos años, habló de 250.000 pesos a los que todavía no hemos llegado ni por aproximación, estamos en 210.000. ¿Cuál sería hoy un salario ético?

GOIC: Los especialistas hablan de 300.000. Esto supone ponerse en el lugar de los más pobres. Este país ha crecido económicamente. Este país tiene recursos. Creo que uno de los desafíos de este gobierno que viene es hacer este país más equitativo. Los pobres tienen derecho a salarios más dignos para satisfacer las necesidades fundamentales. Y esto hay que hacerlo de tal manera que no detenga el crecimiento económico del país.  (…)

VIRGINIA BONARD
FUENTES: Conferencia Episcopal Chilena y CNN Chile






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