Saludo de la Presidencia del CELAM al Santo Padre


31 de Marzo, 2011
Presentamos a continuación el Saludo al Santo Padre Benedicto XVI del Cardenal Damasceno Assis, Presidente del CELAM en la audiencia a la Presidencia del CELAM, el 31 de marzo.

Saludo al Santo Padre Benedicto XVI
del Cardenal Dom Raymundo Damasceno Assis, Presidente del CELAM
Vaticano, marzo 31, 2011

 

Muy querido Santo Padre,

 

Agradecemos enormemente  y es una alegría muy especial poder encontrarnos como Presidencia del CELAM con Ud. ahora que concluimos nuestro cuatrienio que asumimos por encargo de nuestros hermanos Cardenales, Arzobispos y Obispos de América Latina y del Caribe en julio del año 2007, inmediatamente después de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, Brasil (mayo 2007).

 Ud. tuvo a bien convocar, inaugurar  y  enriquecer con su presencia y palabra esa Conferencia realizada junto al Santuario de N. Sra. Aparecida, que nos fueron muy orientadoras en el trabajo allí  realizado y, posteriormente, en el despliegue de la Misión Continental que ha sido el proyecto central del encargo recibido.

 Sus palabras en la entrevista publicada en el libro “Luz del Mundo” son una confirmación de esta línea central: “¡Cuando pienso en Brasil, en lo que surgió allá en el encuentro con los Obispos! Iniciamos una Misión Continental que ahora determina realmente los programas de las diócesis…. Por doquier se sentía (allí) la consciencia  de que la Iglesia Católica vive y se encuentra vigorosa.” (p.140).

 Efectivamente, este ha sido el encargo central y orientador que ha movido al CELAM en este cuatrienio y que aún está lejos de agotarse para alcanzar su objetivo pleno: conmover  y educar a la Iglesia de nuestra región hacia una consciencia más discipular y misionera  que, en Cristo, lleve a nuestros pueblos a una vida más plena y verdadera, más justa y fraterna. Una Iglesia de discípulos y permanentemente en misión. Gracias por esta reciente referencia en la mencionada entrevista, entre otras muchas sobre  la V Conferencia y la Misión Continental.

 No sólo esto. En su magisterio universal ordinario Ud. ha aportado a la orientación y realización de esta Misión Continental con importantísimas contribuciones a la profundidad y enraizamiento de la dinámica central este esfuerzo continental en nuestra situación histórica concreta.  Sólo quisiera mencionar algunos de estas especiales contribuciones.

 La proclamación del Año Sacerdotal sirvió mucho para abrir la vida de los ministros de Iglesia a la experiencia de la Conferencia de Aparecida y renovar, con nueva lucidez y compromiso, su propio seguimiento al Señor y orientar su servicio en una dirección más misionera. También ayudó a todos a superar el agresivo ambiente contra la Iglesia provocado por los escándalos de abusos de menores.

 Sus orientaciones en Caritas in Veritate (2009) han sido muy oportunas para ahondar  el ministerio pastoral por “una  vida plena” en Jesucristo de nuestros pueblos tan necesitados y siempre dramáticamente presentes en esos rostros de quienes sufren la pobreza por falta de mayor acompañamiento solidario y hasta  de exclusión social (DA 65).

 Su Exhortación Apostólica Verbum Domini (2010) ha sido un gran impulso a algo que en la Conferencia de Aparecida y en la Misión Continental (DA 247-249) ha sido central y ciertamente un punto ya probado y arquimédico de su dinámica: la lectio divina o lectura orante de la Escritura, como lugar privilegiado de un encuentro vivo con el Señor. Sus reflexiones han sido muy orientadoras y fortalecedoras del esfuerzo de nuestras Iglesias que están en buen camino y que nuestro Centro de Pastoral Bíblica ha extendido con mucha fecundidad.

 Al crear ahora un organismo de la Curia Romana para la Nueva Evangelización, Ud. retoma para la Iglesia Universal un encargo ministerial  que el venerable Juan Pablo II había anunciado para la Iglesia de Latinoamérica y El Caribe en el tiempo previo a la celebración en 1992 de los 500 años de la primera evangelización de nuestro Continente y de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. La expresión “nueva evangelización” y sus amplios contenidos son materias muy familiares en nuestras Iglesias y que con el impulso de la Misión Continental está adquiriendo una dimensión de responsabilidad misionera más clara y decidida. Con gusto podríamos colaborar más de cerca en este proyecto y servicio.

 Estamos aquí ante Ud. con un gran espíritu filial  para expresarle los esfuerzos que desde el CELAM hemos impulsado hacia nuestras Iglesias y cómo hemos recogido sus múltiples empujes personales en ellas. A mediados del mes de mayo próximo tendremos una Asamblea Ordinaria del CELAM para elegir la nueva directiva episcopal que seguirá llevando adelante este servicio especial y único de solidaridad episcopal a la comunión y misión de la Iglesia. Sin duda que sus orientaciones seguirán encontrando en nuestra región un oído atento y una voluntad dispuesta a su realización. Para nosotros sería un inmenso regalo cualquiera orientación de su parte que pueda hacernos llegar a la Asamblea sea personalmente por  un saludo suyo o sea en palabras del Cardenal Marc Ouellet que estará en su inauguración.

 Con mucha humildad imploramos ahora su bendición apostólica sobre nuestras Iglesias latinoamericanas y caribeñas,  sobre nosotros y sobre todo el personal del CELAM y de sus familias. Muchas gracias.

 

 + Raymundo Damasceno Assis
Cardenal Arzobispo de Aparecida, Brasil
Presidente del CELAM

 

 Roma, 31 de marzo 2011 

 


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