Inicio
Escuela Bíblica
Escuela Teológica
Escuela Social
TESTIMONIO Y REFLEXIÓN
¿POR QUÉ OPTAR POR UNA PLANIFICACIÓN PARTICIPATIVA?
 
Martes 13 de Octubre de 2015
Avanzamos en el Diplomado en Planificación Pastoral Participativa; contexto que nos llama a compartir el artículo del Lic. Miguel Jaimes, docente que nos apoya en esta formación.

Planificar es creer en destinos queridos y anticipados, y ayudar a que la persona maneje sus propios asuntos. Es hacer acontecer. Es hacer que los grupos humanos dominen los procesos sociales. La Planificación es una anticipación de futuro. Organizamos hoy lo que pensamos hacer mañana. 

El futuro causa el presente en la medida en que las expectativas de futuro inducen a acciones en el presente. Todo esto implica una percepción del impacto de nuestras acciones sobre la realidad social y sus condicionamientos, una definición de los Marcos Teóricos Implícitos y Explícitos que orientan nuestras acciones, y una determinación de las Opciones de vida históricas y Objetivos comunes.

La planificación participativa quiere ser una propuesta que responda a los desafíos y necesidades de la realidad; en un contexto actual influenciado por una incertidumbre que siempre está presente en la historia de la humanidad. Nosotros asumimos la opción de planificar, pues renunciar a la Planificación es renunciar al control de las personas sobre su propio futuro.  Es admitir la impotencia frente a las situaciones, entregarse a lo inesperado.

En esto se diferencia de una planeación que quiere responder al crecimiento, rentabilidad y beneficios de la empresa (Planeación estratégica) al que las necesidades de la realidad de la gente son leídas desde la clave de clientes, consumidores de productos y servicios. O se distingue de una planeación prospectiva, en la que el futuro deseado (cada vez más difícil de predecir en una modernidad liquida) es la pauta central sobre la que se proyectan los problemas y se diseñan los caminos a seguir.

El planificar a partir de la realidad, distingue esta planificación de la que se hace a partir de la teoría.  Como si la planificación fuese simplemente una consecuencia de la doctrina. En esta manera de entender la planeación de algunas Diócesis, parroquias y congregaciones religiosas la realidad se debe acomodar a las doctrinas. La iglesia es poseedora de la verdad y la realidad se debe amoldar a la teoría. Desde nuestra perspectiva nada más equivocado y complicado de lograr. Que la realidad se adecue a la teoría.

La planificación participativa parte de la realidad conocida cuando los agentes realizan su acción. EL CENTRO DEL ANALISIS ES SU PROPIA ACCIÓN. Esa realidad pastoral es un dato directo para  que los mismos agentes puedan ejercer su sentido crítico con ayuda de otras miradas “cayendo en la cuenta” y asumiendo la responsabilidad sobre los cambios que tiene que emprender en su ser y quehacer superando las problemáticas de esa acción evangelizadora. Pasan de ser víctimas o actores pasivos a ser protagonistas y agentes de cambio de sus propias realidades.

Es una planificación participativa que no parte de un cuerpo directivo, ni de orientaciones teóricas o doctrinales que marquen la ruta que se debe seguir en un grupo o institución. 

Se hace en conjunto entre agentes y los mismos destinatarios de la acción (profesores, mujeres, jóvenes, campesinos etc…). Siguiendo un proceso pedagógico donde la participación  es entendida como escuchar la voz, las experiencias e ideas de los participantes pero va mas allá porque en esta  planificación  la participación se comprende como acceso real y efectivo a la toma de decisiones sobre el rumbo que queremos que tome nuestra Diócesis, parroquia, provincia o comunidad. 

Como es lógico, la participación depende del grado de implicación en la acción y el compromiso de las personas y grupos. No todas las personas tienen el mismo nivel de cercanía, implicación y compromiso con la labor pastoral; por tanto, la planificación participativa también debe organizarse en los diferentes niveles. Y abrirse (iglesia de puertas abiertas) al dialogo y trabajo en red con otras iglesias, organizaciones y movimientos sociales que buscan un mundo más humano, responsable con el medio ambiente, justo y solidario.

Siempre que hemos acompañado a agentes pastorales o sociales pretendemos ayudarles a superar la improvisación y ayudar a que orienten todos sus esfuerzos para que acontezca el Reino de Dios aquí y ahora. Para que esto suceda se requiere de la experiencia de “pensarnos en comunidad” en esa perspectiva disminuyendo nuestros intereses personales o institucionales logrando un mayor impacto en las realidades de nuestros pueblos.

Lic. Miguel Ángel Jaimes Ruiz

Email: tallercrisol@yahoo.com

 

 



CEBITEPAL - Av. Boyacá No 169 D-75 Bogotá D.C. - Colombia
Teléfonos: (57-1) 5879 710 - (Ext. 302 - 303) Fax: (57-1) 5879 715
Email: cebitepalencontacto@celam.org